Todavía me acuerdo del lío que se montó a cuenta de la ñ . La ñ no cogía en los ordenadores: o se cambiaba o se suprimía. Aparte de estos problemas informáticos, nos quedábamos sin nombres tan nuestros como España, coño, cuñado o peñón de Gibraltar. Una caña se nos convertía en una cana y una cuña en una cuna ... (Klik egin-ver más)
Juan M. Campo Vidondo