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lunes, 26 de febrero de 2018

FRANQUISMOCRACIA

ETA se quita de en medio y el Estado decide ocupar su lugar. Podía ser una viñeta de Forges. Pero no. Y es que el Estado, secuestrado por el PP y sus validos, Cs y PSOE, se ha venido arriba. Justo en la semana en que el 23F cumplía años intentando no envejecer jamás.

Hay quien dice que esta involución política tiene su origen en la tensión a que se ha visto sometido el PP tras el órdago independentista catalán. Y que ello ha desatado la ira del Gobierno para demostrar, vía 155, quién manda aquí. Vamos, que la culpa es del procés por intentar llegar donde nunca debió. No creo.

El procés catalán ha sido la excusa política –y casi militar- para defender el Régimen del 78. Pero ha evidenciado que los poderes facticos españoles, desde los Austrias hasta aquí, carecen de capacidad democrática para regenerarse. Y ese es el síntoma de la putrefacción política de España como proyecto político.

Porque esta involución  no es nueva. Pasó en los años de plomo de ETA y aún después. Y hoy se repite. No porque estén en juego las relaciones de poder. Somos rehenes de muchas estrategias disciplinarias. Sino porque este Estado, con este gobierno, sus jueces, militares, fiscales, obispos; sus medios pesebristas, su IBEX, sus partidos nómadas, su monarquía dolosa y alguna cantante hipnótica, se saben los dueños del mambo. Y ese mambo hay que perpetuarlo.

Por eso España se cuarteliza a golpe de 155 para todo dios. Atentando contra los derechos de pensionistas, músicos, cómicos y raperos, contra los desempleados, contra la huelga de mujeres banalizando sus pretensiones, contra las estudiantes, contra los nacionalismos, contra la lengua y hasta contra un mecánico que se negó a reparar un coche policial después el 1-O. Nada queda a salvo de este ataque bastardo contra derechos y libertades. Porque se ha licitado la barbarie. 

Y ahora deténganme  por decir que en estos momentos el único terrorismo es el del Estado.
Paco Roda, en su blog

EL PAZO DE LOS FRANCO ES NUESTRO

El Pazo de Meirás pertenece a los Franco por la vía del crimen, la muerte, el dolor y el robo. Les pertenece porque Franco estaba a la cabeza de un régimen represor, asesino, criminal, ladrón. Que el Pazo de Meirás (y con el Pazo de Meirás, una barbaridad de tierras y propiedades) siga en manos de los Franco ofrece una fotografía de lo que somos: obediencia, cobardía y silencio.
Aquella gente brutal, violenta e ignorante, severamente inculta, robó la casa que fue de Emilia Pardo Bazán y era de sus descendientes. Y con la casa robó también sus pertenencias, su biblioteca, las cosas de sus manos y su estar. Aquella familia violenta y garbancera.
En 2008, el Pazo se declaró “bien de interés cultural”, algo que también nos retrata. En lugar de expropiarlo, como debía haberse hecho, sencillamente se pactó con los propietarios que los ciudadanos pudiéramos visitar el Pazo los viernes, en un repugnante gesto de vasallaje hacia la familia del criminal. Los Franco, por supuesto, no han cumplido con la ley. ¿Por qué deberían hacerlo? ¿Por qué deberían obedecer a las autoridades de un país que renunció a juzgar las tropelías cometidas por su familia y renunció a derribar la construcción criminal que permaneció tras ellos? ¿Por qué obedecer a una sociedad que ha respetado sus robos, basados en la sangre, mientras ha dejado en las cunetas a los asesinados con los que sembraron la tierra?
Ahora quieren vender el Pazo. Por 8 millones de euros. Alguien de este Gobierno amigo les habrá alertado de una posible expropiación.
Si permitimos que los Franco vendan el Pazo de Meirás y se lucren con esta propiedad que les pertenece por la vía de la muerte, el dolor y el robo, temo que la fotografía de nuestra sociedad se cuartee y de esas grietas mane la ponzoña de la putrefacción.
Cristina Fallarás, en Público

UPN Y EUSKERA: AMORES QUE MATAN

Hace escasas semanas, alguien -¿quién ha podido ser?, ¿lo sabe el señor Iriarte o alguien de su partido?- ha buzoneado un panfleto anónimo por buena parte de la geografía navarra en el que se denuncia la excesivapuntuación otorgada al conocimiento del euskera en la Ribera (¡2,7 puntos!). El panfleto, con el indisimulado objetivo de generar alarma social, trata de trasladar la impresión de que el conocimiento del euskera está sobrevalorado, al presentarlo descontextualizado del resto de méritos, que suman 40 puntos, y donde los idiomas extranjeros son valorados en dos puntos cada uno.
En la hemeroteca están las declaraciones del señor Esparza, presidente de UPN, con afirmaciones como la de que “tirará a la basura” las normas que aprueba el Gobierno o que cerrará las líneas de modelo D en la zona no vascófona (que ya son una decena, abiertas porque hay familias que lo eligen libremente).
Señor Iriarte, éstos son hechos. El amor que usted reclama -y nosotros compartimos- deja paso a ataques basados en desinformaciones, mentiras y bulos con el único objetivo de crear miedo y rechazo hacia el euskera.  (klik egin-ver más)
Koldo Martínez y Virginia Alemán, portavoz parlamentario de Geroa Bai, y portavoz de Relaciones Ciudadanas e Institucionales de Geroa Bai, respectivamente (en Diario de Noticias)