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domingo, 18 de octubre de 2015

PEDRO ROBERTSON



Bien, ahí tenemos a Robbie Robertson. Robertson era guapo, atlético, canadiense -que siempre tiene un aquel. ¿Tú de dónde eres? Soy canadiense. ¿No me jodan que no queda elegante?-, digno compositor de canciones y un fantástico guitarrista. Lo tenía todo para ser -y lo fue- eso que ahora se llama el frontman, el tipo que reclama para sí la atención aunque toda la banda al completo esté sobre el escenario y canten varios de ellos, como ocurría en The Band, ocupando la posición central. Había un problema: cantaba como el culo. ¿Y qué solución se les ocurrió para que aunque cantaran 4 de los 5 miembros del grupo no se notase lo mal que cantaba Robertson? En efecto: sus micrófonos de voz estaban apagados. Se tiró años cantando a un micrófono que no recogía y por tanto no emitía su voz, mientras por detrás sonaban los timbres de Danko, Manuel y Helm, que cantaban como fieras. A Pedro Sánchez -es un consejo, de oyente- el PSOE debería desenchufarle los micros. Es que no veo otra manera de que ese partido triunfe con el frontman que eligió.(klik egin-ver más)
Jorge Nagore, en Diario de Noticias

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