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lunes, 5 de septiembre de 2016

UNA DUDA RAZONABLE

Más allá de la indignación sentida durante los Sanfermines por la presunta violación me surgía una  inquietante pregunta: ¿ninguno de los cinco enunció un “ a ver, tíos, qué estamos haciendo”? Quiero creer que los hombres con los que me relaciono la habrían hecho. Estos parecen chicos normales, pero ¿entonces?
Posteriormente, tres momentos en las sucesivas informaciones aparecidas en prensa me han producido un escalofrío.
La primera fue la publicación de una secuencia de whatsapp en la que los presuntos autores describen a sus amigos lo que acaban de hacer. Sin asomo de consciencia y utilizando un lenguaje procaz se refieren a ella como “una” “entre cinco follándonos a una”, cosificándola, despojándole de humanidad. Pero lo que me dejó verdaderamente helada fue la respuesta de los amigos en la distancia, les envidiaban la hazaña. (klik egin-ver más)
Ana Ansa

1 comentario:

  1. No sé si estamos en una sociedad machista o en la estupidez social sin remedio. Y no es de extrañar si los asuntos del sexo siguen en manos espurias como las de la religión y demás apasionados de la mojigatería. Que en las escuelas que no nos enseñen casi nada útil o nos enseñen a saber qué es un tornillo o a apretar tornillos, pero no a descubrir y disfrutar de los órganos sexuales ni sus variadas funciones: desde la imprescindible de relación y goce hasta la procreación… nos da una idea de por qué hay porqués

    Que una persona del sexo femenino ofrezca la posibilidad de mantener sexo sin compromisos ni maternidad a un hombre -y máxime si está en los primeros años de merecer tales favores- debería ser considerado uno de los mayores premios a los que podamos aspirar como sexuados en masculino. Pues no. Los hay que están tan castrados mentalmente que tener sexo con una chica es sólo reafirmar su militancia en el obtuso machismo: cuanto más se desprecia a la fuente de una de las actividades más placenteras de la vida –la mujer- más alto se sitúa al mentecato en la escala de valores de la cuadrilla o la sociedad. Valores, claro está, sin ningún valor cierto sino todo lo contrario.

    Seguimos arrastrando “tradiciones” de vírgenes y virginidad dándoles importancias que no las tienen porque no hay nada más absurdo que tener -haber nacido con ellos y para ello- órganos sexuales prohibidos de usar salvo si son bajo reglas a cual más estúpida. ¿Sería considerado racional tener ojos, oídos, manos, pies, pulmones… y no usarlos hasta que lo diga y como lo diga la “tradición”?

    Reconozco no soportar el actual lenguaje callejero y televisivo peliculero referente al sexo. Ha pasado de ser tabú –y como todo lo prohibido, deseado con frenesí- a ser algo banal , mundano, barriobajero, suburbial…. por la forma en que nos referimos a él y por la forma en que se nos muestra lo hacemos: más pareciera por aburrimiento, por deporte, para hacer mal…que para lo que debería hacerse: para ser sublimes….

    Y me molesta también que sean las mujeres las que más se denigran entre ellas por el tema sexual: “eres una puta” “que zorra eres”….. Son insultos habituales entre féminas demostrando lo sometidas que están bajo la irracional doctrina machista.

    El día que hagamos de las putas diosas del olimpo otra vez, no sólo habremos liberado a las mujeres de la condena a la que las sometemos los dos sexos, sino que volveremos a gozar del sexo todos de nuevo.

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