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jueves, 22 de abril de 2021

MUERE EN ARGENTINA LA LODOSANA MERCEDES COLÁS IRISARRI, VÍCTIMA DEL ODIO FASCISTA EN TRES GENERACIONES SEGUIDAS

 

     Ayer murió en Argentina Mercedes Colás Irisarri ("Porota"), vicepresidenta de las Madres de Mayo. Nacida en aquel país, volvió en su niñez a Lodosa , de donde era oriunda, y donde le tocó vivir a tan temprana edad la época más negra de la represión que actuó con mayor saña si cabe en los bastiones republicanos. 

   La significación anarquista de su padre, tanto en Argentina como en Navarra, adonde tuvieron que regresar tras el golpe de estado de Uriburu en 1930, y la precocidad expresiva y militante de la niña están perfectamente reconstruidas en este texto de Sergio Miguel Recarte.

    A Lodosa envió la Junta de Guerra en julio del 36 al requeté Luciano Aramendía "El Abuelo". Fue el gran jefe de la represión y la redoctrinación, un misionero armado del s. XX. Lo mismo se enredaba en los fusilamientos de hombres (en Lodosa singularmente a 3 mujeres además), que en el bautizo y comuniones de niños y cambio de sus nombres laicos (Libertad, Esperanza, etc) por otros cristianos, o en el corte de pelo y paseo con ricino a mujeres rojas. Él, junto a los matones del pueblo, fue el responsable de la muerte del padre de Mercedes en Tudela, y ella con 11 años fue víctima de rapado y paseo y fue obligada a bautizarse y comulgar con Aramendía y una ricachona del pueblo como padrinos. 

      Al poco tiempo junto con su madre y su hermana volvieron a la Argentina, donde a los 19 años se casó con Francisco Meroño. En 1946 nacería su única hija, Alicia Meroño. 

      Pero no fueron los tristes recuerdos de Lodosa la única experiencia represiva que tuvo Mercedes en su vida, puesto que el fascismo le volvió a golpear al hacer desaparecer la Junta militar en enero de 1978 a su hija. 8 meses después, invadida por una fuerte depresión por la tragedia, participó, por primera vez, de la tradicional marcha que las Madres de Plaza de Mayo realizan cada jueves. Contaba Mercedes. "Me compré un pañuelo blanco y vine la plaza y me senté en un banco y me puse a llorar. Una Madre se me acercó y me dijo" ¿a vos quién te falta?”." Mi hija”." Bueno, acá no se viene a llorar, acá se viene a luchar”. Y acabó siendo hasta su muerte ayer la vicepresidenta de las Madres de Mayo.

       Mercedes siempre llevó en el corazón a Lodosa, adonde volvía todos los años, y en donde se le rindió un homenaje especial hace diez años. Siempre fue portadora de valores. Eligió el camino de la reclamación de Verdad, Justicia y Reparación y nunca el odio del que fue víctima en 3 generaciones seguidas. 


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