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martes, 7 de marzo de 2017

LAS ZONAS DEL NAVARLINGUS

No vamos a negar que la zonificación establecida en la Ley Foral 18/1986, del Vascuence, supone una notable traba para la recuperación de este común patrimonio de todos los navarros y navarras, y , lo que es más grave aún, una división entre ciudadanos de primera y de segunda, con distintos derechos lingüísticos. Las fronteras artificiales han servido para negar derechos, escamotear presupuestos e invisibilizar el euskera en el paisaje lingüístico.
Reconocido esto, hay que recordar también que, como saben bien los socios del cuatripartito, una nueva Ley del Euskera es un tema pendiente de consenso en el Gobierno, un desacuerdo tasado dentro del Acuerdo Programático. El socio más minoritario del Gobierno del Cambio ha expresado públicamente y en la comisión de seguimiento sus discrepancias en temas de derechos lingüísticos varias veces, así que no parece posible que este desacuerdo se despeje durante la legislatura. ¿Significa esto que no podamos hacer nada en Política Lingüística? En absoluto.  (klik egin-ver más)

Iñaki Agirre y Mikel Haranburu (miembros de Geroa Bai y solaskides del I Plan Estratégico del Euskera)

2 comentarios:

  1. Parte I

    Ni si quiera el mismísimo castellano/español en una España que no tuviera ningún otros idioma autóctono, si no es por obligación y sujeto a norma de uso, se hablaría tal cual a lo largo y ancho del Estado español, porque cada lugar e incluso los grupos sociales, tienden a particularizar el idioma: los aragoneses y los andaluces hablando el mismo castellano no hablan igual, cada cual tiene su idiosincrasia al respecto, particular timbre, acento y “palabros” propios que los otros no entenderían. Si además a esto añadimos que hay ciudadanos que hablan otros idiomas, entenderemos mejor que la primacía del castellano no sólo es una circunstancia natural o demográfica sino que está sustentada en una política que conduce a ello: se impone su conocimiento y además sin que al resto de idioma existentes se les permita mezclarse y así evitar una fusión que desemboque en algo que ya no sería castellano-español sino otra cosa..

    Navarra ha sido adoctrinada y sigue siéndolo frente al euskera. Fue un dogma del terrorismo nazional católico y continua siéndolo hoy porque vivimos en la prórroga de la dictadura y el Estado, para estos asuntos como para otros como la República, las cuentas, la g.c. o la Iglesia católica…., sigue manteniendo firme e inmutable la misma ideología de quienes iniciaron mediante una gran matanza esa dictadura llamada franquismo. El euskera lleva más de 240 años siendo perseguido institucionalmente mediante leyes y trabas para impedir su uso y normalización. Por tanto es necesario actuar en tres frentes principalmente:

    Primero: dotar de prestigio a la lengua vasca, que desde 1768 viene siendo despreciada y ninguneada. No titubear ante la obligación de su aprendizaje: todos los idiomas que los niños hablan son por obligación porque si no los niños de lugares con otros idiomas diferentes al castellano, no hablarían castellano si no se les hubiera obligado. Y a esa obligación no solemos llamarla imposición sino aprendizaje, es decir, se le da una connotación positiva.

    Segundo: deslegitimar la falsa Navarra construida por la ideología del terrorismo nazional católico y que desde 1936 se ha inoculado en todos los ámbitos: sociales, políticos, culturales, familiares, escolares….. Tenemos un monumento a los fueros que declara a todos los navarros “vascos”. Explotemos tal declaración al máximo. Tenemos libros y escritos editados por la diputación, como el de R. Querejeta “Navarra lecturas” de 1934, donde se dice sin tapujos: “los navarros descendemos de la raza vasca, pues aunque el idioma se ha ido perdiendo en la parte meridional, conservamos los caracteres raciales características de los vascones”… Un libro que tenía como propósito ser estudiado en los colegios para que los niños aprendieran lo que se dice en él. Tenemos el deseo político de los navarros que nos han antecedido, de norte a sur y de este a oeste, de conformar una Autonomía Vasca ente “las cuatro provincias hermanas” Tenemos la transitoria 4ª, una particularidad exclusiva de los navarros porque somos vascos y como tales, para poder formar una unidad vasca si así lo decidimos. No tenemos tal transitoria para unirnos a Aragón, por ejemplo, porque no somos aragoneses. Y tenemos muchos más argumentos y realidades que demuestran que los navarros éramos orgullosos vascos mayoritariamente hasta 1936, fecha fatídica que marcó el relato espurio de Navarra y del que todavía no nos hemos desprendido.

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  2. Parte II

    Y dicho esto, también destaco que afirma “somos vascos” no es lo mismo que “nacionalistas vascos” –como nos confunden desde la derecha anti-navarra- , sino de la misma forma que los aragoneses son maños o los vallisoletanos son castellanos, sean estos de las ideas políticas que sean y pretendan territorialmente lo que pretendan.

    Tercero: debemos defender las bondades y el pragmatismo del bilingüismo frente al monolingüismo, la libertad de opción y otras ideas que nos conducen al fracaso de la paz social. Por pura utilidad, bien general y paz social, ser bilingües nos libera de continuas insatisfacciones: por una parte, el temor de los monolingües a no poder aspirar a trabajos en la Administración Pública pues ésta, si quiere ser democrática e igualitaria, debe ser bilingüe; y por la otra, la desazón de los bilingües por no poder vivir en euskera por el analfabetismo de buena parte de la sociedad navarra. No hay estadio navarro de mayor perfección social que aquel donde dos navarros dialogan, uno en castellano, el otro en euskera, y ambos se entienden a la perfección. No hay peor situación social que aquella donde dos navarros se pelean porque uno dice no entenderle y que hable en castellano mientras el otro exige su derecho a expresarse en euskera. Este último estadio es el que tenemos actualmente y es fruto de las políticas lingüísticas que UPN,PP y PSOE han diseñado mediante la ZONIFICACION: una “xenófoba” forma de discriminación y de implantación del analfabetismo contra el euskera que jamás nos liberará sino que nos condena a la guerra permanente.

    La realidad es tozuda y además una prueba intachable: los niños no tienen ninguna dificultad en hacer sus estudios de forma satisfactoria en el modelo D por mucho que su realidad familiar sea monolingüe. Por eso la mentalización ciudadana en pro de una enseñanza obligatoria bilingüe es crucial. Tanto es así, que si desde que Navarra fue constituida como comunidad autónoma se hubiera apostado políticamente por el bilingüismo, hoy nadie de 38 años para abajo tendría ningún problema con una Administración Pública en todos sus ámbitos bilingüe. El problema y los problemas nos los han creado y se empeñan en seguir creándolos –como forma de subsistencia política a costa del bien público general- los que se niegan a que el euskera tenga el prestigio que le corresponde y sea un bien al alcance de todos los navarros.

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