
La conferencia de Durban sobre el clima se abrió el lunes 28 de noviembre a la salida de un año marcado al ritmo de pequeños avances técnicos y bloqueos diplomáticos de diverso tipo: sobre los mecanismos de financiación de la lucha contra el cambio climático, la ayuda a los países en desarrollo, el marco jurídico internacional. La crisis económica, el accidente nuclear de Fukushima y las próximas elecciones presidenciales (Estados Unidos, Francia en menor medida), todo esto ha hecho como desaparecer el voluntarismo político de líderes ya mudos o casi sobre el calentamiento del planeta. “El objetivo de Durban es no retroceder demasiado”, resume tristemente Sebastien Blavier de la Red Acción Clima /2. (klik egin-ver más)
Viento Sur