Mostrando entradas con la etiqueta manada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta manada. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de junio de 2020

JUSTICIA PARA LA POLICÍA FORAL

Cuatro de los cinco integrantes de la denominada Manada han visto incrementadas sus penas de cárcel, tres en casi tres años y otro en cuatro años y medio, por abusar de otra joven en Pozoblanco. Como la condena mínima de tres lustros por la violación continuada en los Sanfermines de 2016, nada hubiera sido posible para hacer Justicia con mayúsculas sin la Policía Foral. Uno de cuyos números de Seguridad Ciudadana reconoció para empezar a esos sujetos en la plaza de toros en aquellas primeras horas de alarma y confusión. Consumado el arresto, efectivos de la Brigada de Delitos contra las Personas procedieron, con la colaboración del Grupo de Apoyo Tecnológico, a un minucioso rastreo de los móviles interceptados y a depurar el vídeo grabado por los propios agresores, la principal prueba de cargo en la causa sentenciada ya en el Tribunal Supremo. En el caso de Pozoblanco, la Policía Foral logró identificar a una víctima anónima que no había denunciado los hechos al localizarla en redes sociales a partir de las imágenes de un coche desconocido en un paraje igualmente ignoto. A la pericia para el cribado de evidencias, los agentes han añadido una consistencia argumental determinante en sus comparecencias ante la autoridad judicial, tanto en fase de instrucción como de vista oral de ambos procedimientos. El trabajo bien hecho, aunque no suficientemente elogiado en público a tenor de los méritos contraídos, justifica la inversión en la Policía Foral y la consolida como un referente de nuestro autogobierno. También es de estricta justicia constatarlo.
Víctor Goñi, en Diario de Noticias

sábado, 22 de junio de 2019

LA MANADA: VIAJE DEL JOLGORIO A LA VIOLACIÓN

Ya no es solo un grito, una pancarta. Es la sentencia, la definitiva, la del Tribunal Supremo. No es jolgorio. No es abuso sexual. Es una violación. Literalmente. Así de crudo lo ven los magistrados en los que vino a morir el caso de La Manada. Ni siquiera usan el término jurídico agresión sexual. Atrás queda el ambiente de regocijo en el que se recreaba el voto discrepante del primer fallo judicial, el mismo que hizo que se llenaran las calles. La mecha no la prendió solo la pena impuesta inicialmente, considerada ahora escasa, el fuego lo avivaron también aquellas palabras que vestían los hechos de divertimento, de travesura típica del San Fermín, de episodio banal y pasajero. La sentencia del Supremo ayuda a cuestionar la clásica atribución de papeles: un depredador (como lobo solitario o en manada) que no puede escapar a su impulso de saciar el hambre y la gacela que debe permanecer en el grupo o atenerse a las consecuencias si se queda sola entre las hienas. Porque, aunque a veces la vida sea salvaje, ir de caza no sale gratis. La decisión de los magistrados marca un camino que avanza en sentido contrario del habitual «te lo has buscado», que se aleja del «tendrías que haberte defendido con uñas y dientes», que niega aquello de que «vas provocando», que les dice a las víctimas que no están obligadas a jugarse la vida, que nos recuerda a todos en qué consiste el miedo y que tiene presente que los tribunales nunca deben considerar que está en nuestra naturaleza ser rana o escorpión. El fallo sirve para ajustar una brújula que tiembla demasiado, aquí y en otros lugares, a pesar de todo lo que se ha avanzado. Existen sentencias suficientes para editar la enciclopedia de la infamia (y no es necesario grandes viajes en el tiempo). Algunas  criminalizan a la mujer violada porque estaba borracha o drogada. Otras rebajan la responsabilidad del agresor porque forzó a una niña que no se resistió de forma evidente (con luz y taquígrafos). Y las hay señalan como culpable a la denunciante simplemente por tener la lengua muy larga y la falda muy corta, que diría Sabina. Pero esta del Supremo le saca los colores a muchas de las anteriores. Porque le ha devuelto la condición de piara a esos que se creen manada.
Mariluz Ferreiro, en La Voz de Asturias

lunes, 9 de julio de 2018

SOLO ONCE PAÍSES DE EUROPA RECONOCEN QUE EL SEXO SIN CONSENTIMIENTO ES VIOLACIÓN

El sexo sin consentimiento es violación. Esta premisa tan básica se ha convertido en objeto de ley en Suecia hace unos días y ha corregido la legislación anterior que determinaba que para que se reconociera una violación se debía demostrar que el agresor había utilizado la fuerza . De esta forma, la legislación sueca introduce una figura penal necesaria a nivel internacional: la violación negligente.
La medida, que ha sido recogida por la mayoría de los medios internacionales, nos lleva a preguntarnos qué ocurre en Europa y cuántos países ofrecen normas jurídicas similares a la aprobada por el Gobierno sueco. La respuesta: pocos, por no decir insuficientes.
En España sabemos bien como de desprotegidas están las mujeres jurídicamente ante un caso de violación. Y es que, el caso de 'La Manada' ha revelado las deficiencias que la legislación tiene en casos de violencia machista. Sin embargo, y por desgracia, no estamos muy lejos de la norma general europea, en tanto que en la actualidad sólo encontramos once países que reconozcan que el sexo sin consentimiento es violación. Tanto es así, que en la mayoría de las naciones del viejo continente los casos de violación sólo son reconocidos cuando llevan tras de sí violencia y amenazas físicas.
A.Tena, en Público

sábado, 23 de junio de 2018

¿SI ME VAN A VIOLAR, NO PUEDO ESTAR EN SHOCK?

La Justicia española dice que no es violación, es abuso. Por lo tanto, 9 años de prisión, de los cuales ya han cumplido 2. Absueltos de agresión sexual.
Vivo en un país en el que no se considera agresión sexual que 5 hombres me metan de noche en un portal, agarrándome de las muñecas, cuando estoy en estado de embriaguez, aprovechando su evidente superioridad física y numérica.
No se considera agresión sexual que me penetren simultáneamente – a mí y a mis 18 años – por la boca, por el ano y por la vagina mientras me graban con sus móviles. No se considera agresión sexual que, en esas condiciones, eyaculen dentro de mí y lo hagan sin preservativo. No se considera agresión sexual que ellos estén tan cachondos como eufóricos, jaleándose y pidiendo a gritos turno para metérmela, mientras yo no hago ni la más mínima muestra de estar disfrutando de la situación.

jueves, 21 de junio de 2018

LA MANADA ARRASTRA LA IMAGEN DE LA JUSTICIA POR LOS SUELOS

Pasmosa y contradictoria libertad de los miembros de ‘La Manada’. Son excarcelados cuando están condenados por abusos a través de una sentencia fruto de la valoración de la prueba realizada durante meses. En cambio, permanecieron en prisión provisional por un auto de procesamiento.
La tormenta desatada en el caso de ‘La Manada’ tiene los visos de convertirse en un huracán que puede arrastrar por los suelos la imagen de la Justicia. Si ya fue polémica la condena de los cinco hombres por abuso sexual (y no por agresión) de una joven en los Sanfermines de 2016, el hecho de que ahora los cinco autores queden en libertad provisional cuando han sido condenados ha causado pasmo incluso entre muchos juristas.    (klik egin-ver más)
Julia Pérez, en Público

sábado, 28 de abril de 2018

SÍ HUBO INTIMIDACIÓN

Y en este caso -resulta claro a la luz de los hechos probados- que los acusados han generado en la víctima un miedo tal que acepta en silencio y con los ojos cerrados -esto es verdaderamente revelador: silencio y oscuridad- lo que ellos querían hacer con ella. Y esto, se quiera o no, es intimidación. Y si no ha sido así, habría que absolverlos. Porque lo acontecido, según los hechos determinados por la propia sentencia- no fue una situación de "prevalimiento", como se determina, que se contempla jurídicamente para situaciones de abuso de superioridad digamos que "ordinarias" en el ámbito laboral, familiar, académico....y sin restar gravedad a las mismas. Aquí concurre una situación de intimidación relevante y eficaz capaz de anular la capacidad de decisión de la víctima, como las mujeres entendemos fácilmente.  (klik egin-ver más)
Garbiñe Biurrun, en el Diario Vasco

viernes, 27 de abril de 2018

TAFALLA REACCIONÓ CON RAPIDEZ ANTE LA VERGÜENZA DE LA SENTENCIA DE LA MANADA

La condena de 9 años por “abusos sexuales” y no por “agresión sexual”, que rebaja sensiblemente la pena, contra los cinco acusados de haber violado a una mujer en los sanfermines de 2016, provocó una ola de indignación, rabia  y rechazo en muchas localidades navarras. En el caso de Tafalla, nada más conocerse la sentencia se convocó por las redes sociales una concentración  a las 19:00h en la plaza de Navarra seguida por centenares de personas haciendo suyo el texo de la pancarta: “Hermana, en Tafalla aúlla tu manada. Autodefensa feminista.Eraso sexistarik ez”. 
La Voz de la Merindad

LO VEN FACTIBLE

Lo ven factible. Ven perfectamente factible que una cría de 18 años, para terminar bien la fiesta, decida meterse con 5 hombres en un portal de una ciudad desconocida. Perdón por lo de hombres. Ven factible que ella quisiera mantener relaciones sexuales simultáneas con 5 animales a la vez y sin protección, claro. Para que si se queda embarazada, al menos no sepa de cuál de ellos es. Perdón por lo de animales. Ven factible que la joven disfrutara de ser penetrada por delante, por detrás y por la boca, mientras se le tiraba del pelo, se le sujetaba la cabeza con varias manos, se le bloqueaba la cadera para anular su voluntad... Ven factible que si no se movía, no gritaba y no abría los ojos sería porque quería disfrutar del momento. Disfrutar de sus risas y de su compadreo. De cómo se animaban entre ellos, de cómo se jaleaban y de cómo pedían turno. El paraíso en la Tierra. Sentirse deseada. ¿Qué más se puede pedir, mujer?   (klik egin-ver más)
notelotomescomoalgopersonal.blogspot.com.es/

Fotografía: el juez Ricardo González (imagen de ABC)

jueves, 26 de abril de 2018

ESPAÑA, CIÉNAGA JUDICIAL

En estos momentos, en Navarra se están visibilizando los dos extremos de la prevaricación jurídica. Altsasu y Sanfermines. Por un tobillo roto, 65 años, por una violación en grupo con nocturnidad y alevosía, 9 años. Y en medio, siempre la Guardia Civil. Y dos discursos; hijos bastardos de una ideología feudal contaminada. Una de venganza. La otra de patriarcalismo judicial y machismo alcoholizado.
Quizás esta chispa encienda la mecha. Debería de encenderla. Este reino de España hoy era un clamor contra esa sentencia que sentencia a la víctima y concede honor a los bastardos. Esa sentencia expresa hasta dónde ha llegado esta vergüenza llamada Justicia. ¿Cuántos kilos de asco, mala hostia, amargura, tristeza, repugnancia, incredulidad, soportaban hoy las calles de más de media España? 
Los movimientos feministas deben pesar esos kilos y liderar y encender esa mecha que empiece a quemar los cimientos sobre los que se sostiene tanta corrupción, criminalidad, cinismo, engaño y podredumbre de una casta política y judicial que apesta a depravación. España es una ciénaga que solo los enterradores pueden liberarla. Es la hora. Encendamos la mecha.
Paco Roda, en su página de Facebook

miércoles, 15 de noviembre de 2017

CREER A LAS MUJERES

En la Audiencia Provincial de Navarra se juzga la presunta violación múltiple ocurrida durante los Sanfermines de 2016. En el banquillos, cinco hombres, auto
denominados La Manada. A puerta cerrada, para preservar su intimidad, declaró durante cuatro horas ayer la denunciante, una chica de 18 años entonces, a la que según la acusación, violaron y humillaron en un portal, además de grabarlo todo para compartir después esas imágenes con sus amigos.
La sorpresa ha sido que el juez admitió un informe elaborado por detectives privados contratados por uno de los acusados, detectives que espiaron a la víctima durante los días y los meses posteriores.
Repito. ¿Qué se pretende cuando se espía la vida de la víctima de una violación tras el delito que se cometió contra ella? ¿Comprobar si pasea por la calle o por sus redes sociales con un cartel en la frente que diga "estoy hundida, me han violado cinco hombres"? Si no lo hace, ¿es sospechosa de algo? Si pretende y consigue volver a su rutina y lleva una vida normal, ¿tiene alguna relevancia para el presunto delito del que fue víctima? 
El mismo juez que ha aceptado ese informe de unos detectives privados sobre la vida posterior de la victima, había rechazo los mensajes que se cruzaron los presuntos agresores en los días previos a los hechos. ¿Pero aquí a quien se juzga? ¿A la Manada o a ella?
A la espera de lo que diga al final la justicia, porque la vista acaba de comenzar, la pregunta vuelve a ser : ¿pero qué tenemos que hacer, que nos tiene que pasar a las mujeres, para que nos crean? A primeros de este año les contábamos el caso de un catedrático de la Universidad de Sevilla que siguió dando clases durante seis años después de la primera de tres denuncias por acoso sexual, mientras sus víctimas - dos profesoras y una becaria- tuvieron que dejar en ese tiempo la Universidad e irse lejos. La palabra de él y la palabra de ellas.
Todas, absolutamente todas las estadística oficiales disponibles insisten año tras año en que las denuncias falsas por violencia de género no llegan ni al 0,1 por ciento. Todo el mundo se conmociona públicamente cuando salta una noticia como la de Pamplona y llueven las expresiones de dolor y condena. Pero al final, un gesto, una acción, una medida, un detalle revela que esta sociedad - o buena parte de ella- sigue teniendo un gravísimo problema y una enorme asignatura pendiente: creer a las mujeres.
Pepa Bueno, en la SER

martes, 9 de mayo de 2017

EL JUICIO CONTRA LA MANADA DE SAN FERMÍN ES HISTÓRICO

La violación sexual de mujeres por parte de los hombres tiene una larga historia de legitimación en nuestra cultura. Muchos mitos fundacionales están basados en violaciones de mujeres, aunque lo cierto es que no han sido considerados tales hasta hace relativamente poco tiempo, como bien nos explicó Georges Vigarello en su Historia de la Violación. La función principal de la violación siempre es la misma, ser una fuente de intimidación permanente de las mujeres, ya que ningún sistema de dominación puede existir sin la violencia y el miedo. Vigarello nos enseña que la violación tiene una historia y que está sometida a cambios para ser siempre funcional al patriarcado. De estar completamente normalizada y ser considerada nada más que una expresión de las necesidades naturales de los hombres, siempre provocadas por la concupiscencia femenina (la simple presencia en el espacio público), a haberse convertido, como explica muy bien Rita Segato, en un mandato de masculinidad, muy necesario en una sociedad en la que las masculinidades tradicionales se encuentran cada vez más fragilizadas.  (klik egin-ver más)
Beatriz Gimeno, en eldiario.es

lunes, 23 de enero de 2017

EL GOBIERNO DE NAVARRA INSTA A LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO A ACTUAR EN TORNO A LA PANCARTA DE APOYO A "EL PRENDA"

La consejera de Presidencia, Función Pública, Interior y Justicia del Gobierno de Navarra, María José Beaumont, ha expresado su "más absoluto rechazo" a la colocación por parte de aficionados del Sevilla de una pancarta en el Sadar en la que aparecía la palabra 'Gordo', en referencia al apodo de uno de los detenidos los pasados Sanfermines por su presunta participación en una violación grupal. absolutamente inadmisible" que, según ha dicho, el Ejecutivo foral va a seguir "muy de cerca".

Al término de una rueda de prensa, Beaumont ha afirmado que en cuanto el Gobierno foral tuvo conocimiento de la colocación de esta pancarta en las gradas del Sadar rápidamente la presidenta del Ejecutivo y ella misma se pusieron en contacto con la delegada del Gobierno en Navarra, Carmen Alba, ya que la seguridad en el estadio es competencia de la Policía Nacional, para "conocer los extremos de esa incidencia y por qué no se había retirado".
Según ha señalado, se les trasladó que "había pasado desapercibida la relación con esta persona tanto a Policía Nacional como a los servicios de seguridad de Osasuna", aunque se va a realizar un informe de investigación por parte de la Policía Nacional sobre lo sucedido. Si se derivan connotaciones delictivas se derivará a la Fiscalía navarra o, en otro caso, a la Comisión Antiviolencia.
En este sentido, Beaumont ha afirmado que desde la Delegación del Gobierno les han señalado que les van a mantener "puntualmente informados" sobre una actuación que ha calificado de "absolutamente inadmisible".

lunes, 5 de septiembre de 2016

UNA DUDA RAZONABLE

Más allá de la indignación sentida durante los Sanfermines por la presunta violación me surgía una  inquietante pregunta: ¿ninguno de los cinco enunció un “ a ver, tíos, qué estamos haciendo”? Quiero creer que los hombres con los que me relaciono la habrían hecho. Estos parecen chicos normales, pero ¿entonces?
Posteriormente, tres momentos en las sucesivas informaciones aparecidas en prensa me han producido un escalofrío.
La primera fue la publicación de una secuencia de whatsapp en la que los presuntos autores describen a sus amigos lo que acaban de hacer. Sin asomo de consciencia y utilizando un lenguaje procaz se refieren a ella como “una” “entre cinco follándonos a una”, cosificándola, despojándole de humanidad. Pero lo que me dejó verdaderamente helada fue la respuesta de los amigos en la distancia, les envidiaban la hazaña. (klik egin-ver más)
Ana Ansa

miércoles, 13 de julio de 2016

ALDAKETAK

Zerbait aldatzen ari da. Eta hori ona da. Ez dut esango 68ko maiatzaren antzeko iraultza batean sartuta gaudenik, baina sentsazioa daukat aurtengo San Ferminetan zerbait aldatu dela. Hasteko, dozenaka emakumeren artean txupinazoa "feministizatu" zuten "autodefentsa feminista" leloa zeraman pankarta zabalduz. Bigarrenik, bost gizonezkoren artean 19 urteko neska bati egindako sexu-erasoa gaitzesteko jende-andaka elkartu zen plaza horretan bertan, Udaletxe plazan. Biak ahala biak berriak eta iraultzaileak.
Zerbait aldatzen ari da eta hori ona da. Garai batean, ez horren urruti, emakumeek ez zuten festan egoteko ia eskubiderik. Gaizki ikusia zegoen. Garai batean, ez oso urruti, plaza gizonezkoek betetzen zuten. Garai batean, ez oso urruti, emakumeen espazioa eta jarrera hutsala eta pasiboa zen. Baina gauzak aldatzen ari dira. Ez ditut datuak, baina pentsatu nahi dut San Ferminetan eman den sexu-erasoen kopurua ez dela aurreko urteetan eman dena baino altuagoa izan. Pentsatu nahi dut gugan, emakumeongan, zerbait aldatu dela, eta aldaketa horri ahotsa jarri diogula. Orain salatu egiten da. Badakigulako zer nahi dugun, zer ez, noiz, nola, norekin. Eta gure esku dagoelako egoera aldatzea. Isiltasuna ez da normaltasuna. Salaketak dakarrena da lehen ere existitzen zen baina onartzen ez zen zerbaiti zenbakia jartzea, lekukotasuna ematea, gorputza. Eta zerbaiten kontra egiteko lehenengo gorpuztu egin behar da.
Zerbait aldatzen ari da. Eta zerbait horrek emakumezkoen protagonismoa dauka, jarrera aktiboa, ikusgarritasuna. Emakumea indartsu dago, eta indartsua da.
Jasone Osoro (El Diario Vascon)