
De modo que una vez más, los vascoparlantes de Iparralde, así como los hablantes del bretón, el corso, etc, que estudian en su lengua, comprueban que carecen de los mismos derechos que el resto de sus conciudadanos franceses. Dicho de otro modo, pretender estudiar en su lengua los convierte en extranjeros en su propia tierra. Tal cual, pero luego no digas que esto no deja de ser el enésimo ejemplo de secular etnocidio colonial del Estado Francés contra los pueblos con lengua y cultura distintas a las de la metrópoli; y aquí Robert Lafont siempre presente. No lo hagas porque entonces el supremacista etnomaniático serás tú y no el estado super democrático de Francia que sólo quiere imponer su lengua y cultura a la fuerza por el bien de esos pobres indígenas incivilizados. Y así suma y sigue.
Txema Arinas