
La fábrica textil, que en sus mejores días generó empleo para más de 200 personas, la mayoría mujeres, daba hace 25 años sus últimos coletazos antes del cierre patronal. Desde entonces no se ha alcanzado en la localidad una cifra similar de empleo industrial. Además, muchas pequeñas empresas siguieron el mismo camino del finiquito empresarial, mientras el sector servicios tomó la iniciativa de una contratación mucho más precaria.
El Olitense