Unas mariposas doradas decoran las paredes de la luminosa entrada del centro de expertos sobre la eutanasia en Países Bajos, un homenaje a los pacientes a los que se ha ayudado a morir con dignidad tras su legalización el 1 de abril de 2002, hace 20 años. Este centro único en su género acoge cada año a cientos de personas que desean recibir una eutanasia, una práctica que no está permitida en la mayoría de países del mundo.
Países Bajos fue el primer país en autorizarla, siempre que haya un «sufrimiento o un dolor insuperable e insoportable», al que no se puede poner fin con cuidados paliativos, y que la decisión sea reflexionada con madurez y de forma voluntaria. Además, se debe contar con una segunda opinión especializada y tiene que practicarla un médico autorizado, ya que el suicidio asistido por familiares y sin seguimiento profesional está penado. (klik egin-ver más)
El 31 de octubre de 2015 alguien incendió una empresa agrícola en Calabria y la redujo a cenizas. Era el séptimo atentado en siete años. La empresa forma parte de Goel, un grupo de cincuenta cooperativas que se oponen públicamente a la 'Ndrangheta, la mafia que controla puestos políticos y servicios públicos para extorsionar a los calabreses. Es la mafia más poderosa de Europa, infiltrada en muchos países, importadora de cocaína, traficante de armas, extorsionadora, proxeneta, y si la conocemos poco es porque actúa sin grandes asesinatos que atraigan la atención.
Lo que más temen es la luz, dijo Vincenzo Linarello, fundador de Goel, invitado por la asociación Italia Txiki al Koldo Mitxelena. Por eso Goel usó el incendio como un foco: organizaron una fiesta con música, teatro y comidas populares, atrajeron el interés de toda Italia, recaudaron dinero para reconstruir la empresa con maquinaria aún mejor. A cada atentado responden con una fiesta. Cada restaurante atacado por la mafia se llena de clientes. Cada agricultor de Goel cobra mejores precios que los sometidos a chantaje. «No queremos convencer a los calabreses de que somos mejores personas que los mafiosos», dice Linarello, «sino de que somos más rentables». La mafia ha creado una región desastrosa, pobre y resignada. La antimafia trae prosperidad, incluso alegría. Calabria, por cierto, es una región espléndida que se puede explorar con las propuestas de turismo antimafia de Goel.
Algunos expertos en bioética entienden la vacunación como un acto que no se puede obligar. Se debe garantizar su acceso y una adecuada promoción, pero no se puede obligar porque detrás hay unos derechos fundamentales individuales que deben preservarse. En la misma dirección, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recela de la vacunación obligatoria que se considera un último recurso y solo aplicable cuando todas las opciones viables para mejorar los índices de vacunación se hayan agotado. ¿Y no habrá llegado ese momento?, pregunto yo. (klik egin-ver más)
Hasta la crisis de los 30 el sistema de protección social francés estaba basado fundamentalmente en las sociedades de ayuda mutua (S. Secours Mutuel), los subsidios a la pobreza y las instituciones de caridad. El inicio de esa década fue turbulento en Francia, varios movimientos legitimistas monárquicos, de derecha y fascistas se miraban en el espejo del fascismo italiano y trabajaban para intentar implantar un régimen similar en el país. En febrero de 1934 estos grupos fascistas emulando la Marcha sobre Roma de Mussolini intentaron asaltar la Asamblea Nacional mientras se votaba una cuestión de confianza del presidente radical Daladier. Los enfrentamientos costaron una veintena de muertos y los heridos pasaron de los 2.000. El asalto fue rechazado pero el presidente Daladier dimitió siendo sustituido al día siguiente y en todo el país, especialmente entre la izquierda, quedó la impresión de que que el fascismo era una amenaza muy real en Francia. Esto motivó en gran medida que en 1935, a iniciativa de los comunistas franceses, se crease una Alianza Antifascista conjuntamente a los socialistas de la SFIO, los radicales de Daladier y grupos intelectuales y sindicales antifascistas. (klik egin-ver más)
El Grupo K Refrigeración, heredero de la antigua Koxka, ha llegado a un acuerdo para vender su planta de Peralta, conocida como Kobol por ser el nombre comercial de sus productos. El acuerdo supone que los activos de Peralta pasarán a ser propiedad del grupo CCC Holding Europe, con unos 600 trabajadores, con sede en Italia y plantas en España (Madrid), Eslovaquia e Italia, según han confirmado fuentes de la empresa. El acuerdo se formalizará antes de Navidad.
La planta de Peralta cuenta con 50 trabajadores, que serán subrogados por el nuevo propietario. En la planta de Koxka en Landaben trabajan 170 personas. La de Peralta está dedicada a la fabricación de productos de refrigeración industrial para diferentes sectores. Es proveedora de la planta de Koxka para su mobiliario de refrigeración y lo seguirá siendo después de la venta. Kobol también fabrica maquinaria de equipos de refrigeración, condensación y aire acondicionado para otros clientes.
La sede en el centro de Roma de la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), el principal sindicato del país, está custodiada por tres camionetas de la policía, una decena de agentes y unos 30 militantes que pasan la tarde vigilando la entrada. Hay cierta inquietud todavía. Algunas persianas siguen rotas tras el asalto del sábado pasado a manos de una turba dirigida por una organización fascista. Forza Nuova, un pequeño partido liderado por exterroristas y delincuentes, aprovechó la manifestación antivacuna en la piazza del Popolo para sembrar el caos en la ciudad. Primero lo intentaron con la sede del Ejecutivo. Luego se fueron a por la del sindicato. Entraron y lo arrasaron.
Este viernes por la tarde no quedaba ya rastro de los destrozos. Las heridas y las peores patadas se las llevó la Constitución italiana, decididamente antifascista y preparada para protegerse de estos ataques. Maurizio Landini (Castelnovo ne’ Monti, 60 años) secretario general de la CGIL, recibe a EL PAÍS en su oficina y no duda en pedir al Ejecutivo de Mario Draghi la ilegalización de todos estos partidos. El sindicato ha convocado para hoy una manifestación multitudinaria bajo el lema “Nunca más fascismos”. Pero la derecha ha decidido no acudir. (klik egin-ver más)
Hay quien ve a nuestra judicatura como un conductor suicida que yendo contramano en una autopista cree que son los otros coches los equivocados. No es verdad. Ellos saben que van en la dirección equivocada, pero creen que la autopista es suya. (klik egin-ver más)
Ya se sabe que en Italia las crisis políticas no son una excepción. Hace un año y medio, desde la playa del Papeete, pinchando música y tomando mojitos, Matteo Salvini abrió la que se tachó de la crisis más “loca” de la historia republicana. Después de solo 14 meses de gobierno junto al Movimiento 5 Estrellas (M5E), el líder liguista abogó por los “plenos poderes” y puso fin al primer ejecutivo nacional-populista de Europa occidental: tenía claro que se convocarían nuevas elecciones en las que podría capitalizar el consenso creciente –la Liga obtuvo el 34% de los votos en las europeas de 2019– y gobernar con una mayoría absoluta, junto a Giorgia Meloni y Silvio Berlusconi. Sin embargo, al líder ultraderechista el tiro le salió por la culata y acabó en la oposición, tras la formación de la inesperada alianza entre los grillini y el Partido Democrático (PD), enemigos jurados hasta la semana anterior. Según todas las reconstrucciones, el deus ex machina de ese giro inesperado fue Matteo Renzi. (klik egin-ver más)
Vimos una librería en Baunei y entré a preguntar si tenían algo sobre Santa María Navarrese, la iglesia construida en la costa de Cerdeña por supuestos náufragos navarros, allá por el año 1052, chupinazo arriba chupinazo abajo.
Cuando le dije que yo era navarro (sí, qué pasa, de dónde venimos pues los donostiarras, y yo en los viajes he sido provechosamente navarro, bilbaíno, vasco, andorrano, español y uruguayo), el librero Giuseppe, más majo que las liras, removió Roma con Pamplona para conseguirme algo. Desenterró un viejo cómic polvoriento sobre la leyenda de la princesa de Navarra que naufragó en estas costas, me hizo una rebaja de 18 a 15 euros y lo mejor de todo: me dio el teléfono de Pasquale Zucca, antiguo alcalde de Baunei, el pueblo al que pertenece Santa María Navarrese.
El exalcalde escribió un libro con la historia de la iglesia y se lo editó él mismo, pero ya no está a la venta. Llámale a media tarde y quizá consigas algo.
Baunei está colgado en una ladera panorámica, quinientos metros sobre el mar, como muchos pueblos sardos que no querían arrimarse a la costa: temían las invasiones de los piratas turcos y berberiscos, que solían recorrer muchos kilómetros tierra adentro para saquear, incendiar, violar y esas cosas de piratas. (klik egin-ver más)
Rui Rio , líder de la oposición en Portugal, exalcalde de Oporto, ha apoyado al primer ministro António Costa , exalcalde de Lisboa, durante la negociación en Bruselas, de acuerdo con la línea de colaboración del Partido Social Demócrata portugués desde el inicio de la epidemia, actitud que ha llamado mucho la atención en España por motivos que no es necesario explicar. El PSD portugués es una formación de centro derecha de tonos más suaves que el Partido Popular español. Digamos que en Portugal impera menos el estado mental del castillo asediado. Siendo muy occidentales, tienen sutilidad oriental. “Yo no apoyo al Partido Socialista, yo apoyo al Gobierno de Portugal”, ha dicho Rui Rio. (klik egin-ver más)
La semilla del fascismo, el impacto de su ascenso al poder, las diferentes interpretaciones, Franco y los fascismos, las conexiones entre el pasado y el presente.
Hay imágenes que marcan una época, que quedan grabadas en el imaginario colectivo de un país. La que no podrán olvidar en años los italianos es la que fotografiaron los vecinos de Bérgamo desde sus ventanas la noche del 18 de marzo. Setenta camiones militares cruzaron la ciudad en medio de un silencio sepulcral, uno detrás de otro, en una marcha lenta en señal de respeto: transportaban cadáveres. Los llevaban a otras ciudades fuera de Lombardía porque el cementerio, el tanatorio, la iglesia convertida en tanatorio de emergencia y el crematorio en funcionamiento 24 horas al día ya no daban abasto. La imagen plasmaba la magnitud de la tragedia en curso en el área de Italia más afectada por el coronavirus. Al día siguiente, el país amaneció con la noticia de que era el primero en el mundo en muertes oficiales por Covid-19, la mayoría en la Lombardía. Pero, ¿por qué la situación es tan dramática precisamente en Bérgamo? ¿Qué es lo que ha pasado en esa zona para que en marzo de 2020 haya habido un 400% más de muertos que el mismo mes del año anterior?
El 23 de febrero los positivos en coronavirus en la provincia de Bérgamo eran 2. En una semana, llegaban ya a 220; casi todos en Val Seriana. En Codogno, población lombarda donde el 21 de febrero se detectó el primer caso oficial de coronavirus, bastaron 50 casos diagnosticados para cerrar la ciudad y declararla zona roja. ¿Por qué no se hizo lo mismo en Val Seriana? Porque en este valle del río Serio se concentra uno de los polos industriales más importantes de Italia, y la patronal industrial presionó a todas las instituciones para evitar cerrar sus fábricas y perder dinero. Y así, por increíble que parezca, la zona con más muertos por coronavirus por habitante de Italia –y de Europa– nunca ha sido declarada zona roja, a pesar del estupor de los alcaldes que lo reclamaban, y de los ciudadanos, que ahora exigen responsabilidades. Los médicos de cabecera de la Val Seriana son los primeros en hablar claro: si se hubiera declarado zona roja, como aconsejaban todos los expertos, se habrían salvado centenares de personas, aseguran, impotentes. (klik egin-ver más)
José Eladio Santacara "Josela", colaborador habitual de Gerindabai para cuestiones internacionales, de vuelta de su viaje de más de nueve meses por Asia, ha sido entrevistado en inglés por un medio local de China para conocer cómo se vive en el Estado español la pandemia del COVID-19. Transcribimos aquí las impresiones, traducidas por él mismo al castellano, que les ha enviado desde su encierro en su domicilio de Carcastillo. (klik egin-ver más)
Algún día, la escena será recreada en una película. Y nuestros hijos e hijas llorarán y se preguntarán cómo fue posible, cómo lo permitimos; como ya lo hicimos nosotros viendo La lista de Schindler o La lengua de las mariposas.
La joven capitana descendiendo por la escalerilla, el policía que la agarra del brazo, las decenas de guardias, hombres, custodiando la rampilla en el pantalán, cruzándose miradas entre ellos ante los gritos de los que fueron a insultarla –»¡Espero que te violen cuatro negros!», «¡Ponedle las esposas!», «¿Te gustan las pollas negras?», «¡Primero los italianos! ¡Primero los italianos!»–. El fotógrafo del cuerpo policial registrando el momento, corriendo para tomar una nueva instantánea, como si fuese una escena de acción. Ella avanzando en silencio con paso sólido y el gesto serio hacia el coche patrulla; entonces ese instante en el que todo se suspende mientras espera a que abran la puerta. Aparece una mano sobre su brazo desnudo: una mano masculina, de alguien no uniformado, quizá de su tripulación, parece que quiere arroparla, con timidez, y de repente, otra mano, ahora claramente de un policía, sobre su espalda, desplegando los dedos bajo su cuello, impulsándola a introducirse en el coche, un gesto de milésimas de segundos en los que se intuye la aspiración de ser parte de la detención de la decencia, aunque sin convencimiento; quién sabe si sabiéndose indigno de rozar esa piel dorada por el sol, crujiente de juventud, salitre y valores, el acuerpamiento de lo que un día no tan lejano proclamó Europa como su norma y sentido: la defensa de la vida, la justicia y la esperanza en el futuro. Sus naciones sabían que fuera de ahí sólo cabe la autodestrucción y la desolación.
El cabeza de lista de Vox al Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, se ha mostrado a favor de la propuesta del ministro de Interior italiano, Mateo Salvini, de multar a quienes rescaten por su cuenta migrantes en el Mediterráneo, una medida dirigida especialmente a las organizaciones no gubernamentales. El derecho marítimo humanitario obliga a auxiliar vidas en peligro en el mar a toda embarcación que se las encuentre.
"No me parece para nada descabellado", ha afirmado Buxadé (Barcelona, 1975) en una entrevista con Efe. En su opinión, la propuesta del líder de la ultraderechista Liga italiana se enmarca dentro de una política de "tolerancia cero" con la inmigración ilegal y en la necesidad de "monitorizar" a las ONG para determinar si operan dentro de la legalidad.
Ha argumentado que, si bien la mayor parte de los inmigrantes son rescatados por Salvamento Marítimo, en el resto de casos intervienen ONG en torno a las que "existen serias dudas sobre su eventual colaboración (con las mafias) en el trasiego de personas". "Y yo creo que todos aquellos que colaboren con el incumplimiento de la ley deben ser sancionados, por supuesto", ha sentenciado Buxadé, para quien una forma de penalizar podría ser la revisión de las "ingentes" cantidades de dinero que reciben en subvenciones públicas, como propone Vox en su programa electoral.
Solo cuatro españoles, y uno de ellos ha sido miembro del Comité Directivo, acuden este año a la reunión que el Club Bilderberg celebra del 7 al 10 de junio en la ciudad italiana de Turín: Juan Luis Cebrián, presidente de honor de El País, y Ana Patricia Botín, como presidenta del Santander, coincidirán con Albert Rivera y Soraya Sáenz de Santamaría –segunda vez para él, cuarta para ella– en un fin de semana reunidos a puerta cerrada con la élite occidental de las finanzas, política y telecomounicaciones. En ese orden de capacidad decisoria, según recuerda siempre el experto Daniel Estulin, analista de contraespionaje y divulgador de los secretos del Club Bilderberg.
Este año los temas de debate son los siguientes: Populismo en Europa, El desafío de la desigualdad, El futuro del mercado laboral, Inteligencia artificial, EEUU a mitad de período, Tratados de libre comercio, Liderazgo mundial de EEUU, Computación cuántica en Rusia, Arabia Saudita e Irán y el mundo de la posverdad.
Ciudadanos había creado la expectativa de que este domingo iba a ocurrir algo políticamente grande en Madrid. Algo así como la puesta de largo de En Marcha, la versión española del movimiento que condujo a Emmanuel Macron a la presidencia de la República francesa. Una nueva plataforma cívico-política capaz de ganar con autoridad las próximas elecciones generales. El marco suprapartidista que podría desarbolar definitivamente al Partido Popular. El banderín de enganche que están esperando muchos altos funcionarios para subir al caballo vencedor sin que parezca un obsceno cambio de camisa. La poderosa máquina electoral que podría resolver los múltiples empates del actual marasmo, así en Madrid, como en Barcelona. El aliado español que está esperando Macron para ejercer más presión sobre la Europa hanseática que se niega a mutualizar las angustias de los países endeudados. La gran maniobra desde arriba para canalizar, sin riesgos estructurales, las ganas de cambio de los de abajo. El Podemos de derechas –usted ya me entiende– que un día imaginó el banquero Josep Oliu. ¡En Marche! ¡En Marcha! (klik egin-ver más)
El domingo 4 de marzo se llevarán a cabo en Italia elecciones legislativas. Frente a las varias coaliciones que representan al establishment, emerge una candidatura novedosa surgida de los movimientos sociales y de la izquierda real: Potere al Popolo.
Viola Carofalo, una joven investigadora universitaria de Nápoles fue nombrada “jefa política” del nuevo partido de la izquierda italiana que buscará emular a sus pares de España y Francia en estas elecciones generales.
Su movimiento fue recibido en Europa como el resurgimiento de la izquierda radical italiana. Potere al Popolo nace de la iniciativa de los movimientos sociales ligados a trabajo barrial, centros culturales, y activismo político de base. Los que, desde los años 90, se hacen llamar movimientos antagonistas, herederos directos de la heterogénea y prolífica izquierda extraparlamentaria italiana de los años 70 y 80. A esa base se sumaron el Partido de la Refundación Comunista –esa minoría del Partido Comunista Italiano que no se diluyó en el progresismo moderado en los 90–, y los sindicatos afiliados a la Confederación de Sindicatos de Base (Cobas) y la Unión Sindical de Base (USB). Además de organizaciones católicas y sociales de defensa de los derechos de migrantes y trabajadores precarios. (klik egin-ver más)
Dos hechos que han ocurrido en las últimas semanas muestran el grado de derechización que se ha alcanzado en las instituciones políticas y mediáticas españolas en estos años de gobierno Rajoy. Uno de estos hechos, que ha pasado casi desapercibido, es el otorgamiento por la Editorial Espasa del premio que lleva su nombre a Stanley G. Payne por su libro En defensa de España: desmontando mitos y leyendas negras, que es una defensa del régimen dictatorial que existió en España desde 1939 hasta 1978, considerando al general Franco, que lo lideró, como (y lo cito textualmente) “el mayor modernizador de su país y el líder que alcanzó mayor éxito de todos los aspirantes a las dictaduras de desarrollo del siglo XX”. El libro es una defensa del golpe militar de 1936 y del régimen dictatorial español existente en este país.
Dentro de poco tiempo es probable que sólo pueda ver la plaza de San Marcos de Venecia en tarjetas postales. Y algo parecido con algunos de los más populares monumentos y canales de la Perla del Adriático. A menos que tenga una tarjeta especial de acceso reservada muchos meses antes y por un tiempo limitado. Eso es lo que ha decidido Luigi Brugnaro, alcalde de Venecia, tras un informe de la Unesco que previene contra el deterioro irreversible de la ciudad por la presión turística que sufre. (klik egin-ver más)