
La demora “disgustó a los impacientes, cundió el descontento y brotó la protesta”, añadió, parafraseando a Jimeno Jurío. Los muertos fueron: Juana González Álvarez, José Tápiz Amézqueta, Francisco Ábrego Arbizu y Ángel Murugarren Virto. Personas a quienes el Consistorio ha querido homenajear por su “valentía” a la hora de “enfrentarse pacíficamente al poder para conseguir unos derechos que actualmente disfrutamos todo el pueblo de Miranda”, explicó el primer edil.
La idea de restituir la placa que se colocó en su día pero que desapareció en torno al año 1936 fue de un vecino, Koldo Laguardia, quien se lo propuso al Ayuntamiento, estando el Pleno de acuerdo en realizar el citado reconocimiento. Al acto, realizado en la calle Sol, acudieron descendientes de los fallecidos. Durante su intervención, Laguardia señaló que Miranda de Arga les debía este sencillo y sentido homenaje “para que no fueran olvidados”. Y es que estas personas fueron “víctimas de la violencia represiva, por manifestarse en defensa del comunal, en defensa de la tierra y de la libertad”, concluyó.
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