La sección de anuncios del diario monárquico ABC ejemplifica perfectamente la evolución de la derecha española. Suma en total 101 anuncios de puterío, por decirlo con una palabra muy castellana.Antes estaba llena de ofertas de servicio doméstico, siempre con la exigencia de contar con informes favorables. Las lectoras de ABC disfrutaban de varias servidoras domésticas, vulgarmente criadas, entre cocineras, amas de llaves y doncellas (hasta que el señorito hacía que dejaran de serlo), lo que les permitía a ellas dedicarse a las ocupaciones propias de su rango, como asistir a fiestas, conciertos, teatros y tés benéficos a favor de los pobres. Los lectores varones encontraban en los anuncios mayordomos, ayudas de cámara, mecánicos y conductores de sus lujosos automóviles. (klik egin-ver más)
Arturo del Villar, presidente del Colectivo Republicano Tercer Milenio (en kaosenlared)












Ayer, 19 de julio, se cumplieron 30 años de la triunfal entrada de los sandinistas en Managua para poner fin a la tiranía de los gobiernos de la saga de los Somoza. Aquella revolución, una de nuestras últimas utopías, arrastró toda una oleada de solidaridad en la izquierda mundial. Solamente desde Navarra serían probablemente centenares los que en uno u otro momento se sumaron como cooperantes para recomponer las infraestructuras y la economía de un país azotado por la agresión armada financiada por Reagan. El sueño se acabó con la derrota electoral de 1990. Tras repetidas luchas intestinas y escisiones del sandinismo que alejaron del FSLN a dirigentes y militantes tan destacados como Ernesto Cardenal, Carlos Mejía Godoy o incluso Humberto Ortega, Daniel Ortega, denunciado por sus antiguos compañeros incluso de delitos económicos y sexuales, consiguió recuperar la presidencia del país, tras las elecciones de noviembre de 2006. Para muchos, con Daniel Ortega el sandinismo se ha diluido en caudillismo. Esta es la opinión, por ejemplo, de Mónica Baltodano, ex-comandante sandinista, que dirigió la insurrección en Managua y diputada actualmente por el Movimiento de Rescate del Sandinismo Carlos Fonseca. En este artículo, largo pero de extraordiario interés, hace un balance de la evolución del sandinismo hasta la actual coyuntura.
La publicidad manda consumir y la economía lo prohíbe. Las órdenes de consumo, obligatorias para todos pero imposibles para la mayoría, se traducen en invitaciones al delito. Las páginas policiales de los diarios enseñan más sobre contradicciones de nuestro tiempo que las páginas de información política y económica.

































