
La razón parece llevar más bien a la segunda conclusión (habrá algunas honrosas excepciones, claro, pero la estadística señala que el fraude es generalizado) . En este país (y probablemente en muchos más) las rentas más altas apenas pagan impuestos. Entre las rebajas y deducciones que consiguen y lo que defraudan han conseguido darle la vuelta a la revolución burguesa del siglo XIX. Hasta entonces los nobles estaban exentos de pagar impuestos, cosa que solo hacían los plebeyos y en buena parte a los propios nobles que eran sus señores feudales. Los burgueses que hicieron las revoluciones liberales consiguieron implantar el principio de igualdad ante la ley y que todos los ciudadanos estuvieran obligados a pagar impuestos a una Hacienda Pública que satisfaciera las necesidades comunes. La realidad ha ido por otros derroteros; se ha creado una nueva clase aristocrática exenta de contribuir y que además, aunque ya no cobre directamente los tributos a sus súbditos, se las ingenia para ir incrementando su participación en la renta nacional. (klik egin-ver más)
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