Fue una de las canciones de la primera época de Benito Lertxundi, compuesta al calor de las luchas antirracistas que sacudieron los Estados Unidos de costa a costa en los años sesenta y culminaron en la explosión de rabia de la comunidad negra tras el asesinato de Martin Luther King m 1968. Al contrario que "Loretxoa" "Zenbat gera" y otras de aquella época del mismo intérprete, esta emotiva melodía no ha sido rescatada del olvido. Pero el increíble asesinato de Minnesota nos vuelve a la realidad de una discriminación que no ha cambiado cualitativamente. Los datos fríos nos dicen que la violencia policial continúa siendo una de las principales causas de muerte de los jóvenes de color o que los afroamericanos representan el 25% de las muertes por la Covid-19 cuando ocupan tan sólo el 13% de la población.
Por eso la canción de Benito recupera todo su sentido: "Bainan zu, beltza, hasten bazera, gu ere beltzak izango gera, behin da betiko burruka hortan, nausi berdinen legeen kontra".









































