Jaso nació en 1912 en Mélida, un municipio de la ribera navarra. Su familia era campesina y él comenzó a destacar muy pronto en el fútbol. Su sobrina relata que pateaba todo lo que encontraba y que Demetria le reñía porque “no ganaba para alpargatas”. A los 16 años debutó en el equipo de su pueblo y dos años más tarde ya jugaba en Osasuna, entonces en Tercera División. De allí pasó al Zaragoza, al Sabadell, al Levante y al Valencia, con el que jugó un partido en Primera. “Era un delantero con un disparo potente que interesó al FC Barcelona”, presume Áurea. Su último equipo fue el Sporting de Gijón, que le reclutó en 1935 para ascender a la máxima categoría. Estuvieron cerca. Luego llegó la lesión en la cadera y un trágico final. (klik egin-ver más)
Fran Serrato, en El País

















