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miércoles, 4 de mayo de 2022

ENTERRAR A PALADAS

         Imagino que es necesario recordar que la patata caliente que desde hace 15 años es el Circuito de Los Arcos –de cuya existencia se ha beneficiado principalmente La Rioja– fue un asuntillo de UPN, que en 2007 de la mano del consejero de Economía y Hacienda, Francisco Iribarren, firmó su participación al 45% en el mismo junto con Construcciones Samaniego. El coste se dijo entonces era de 22 millones. Apenas un año más tarde, el presupuesto ya se había ido a más de 50 millones por pretender un circuito más ambicioso, Samaniego se cayó del proyecto hasta el 5% y el Gobierno de Navarra se hizo con el 95%. Desde el arranque, un despropósito económico en cuanto a costes y mantenimiento, que ahora, 15 años más tarde, se quiere vender. Lo deberían comprar de su bolsillo, Sanz, Iribarren, Álvaro Miranda y cía, quienes tomaron las decisiones de hacerse cargo de lo que inicialmente era un proyecto privado y que se convirtió, si no me falla la memoria y las cuentas, en el tercer edificio-infraestructura más caro de la historia de Navarra, por detrás del Baluarte y casi a la par que el Navarra Arena. Hay que recordar también que esta obra, que es una infraestructura deportiva, se construyó y pasó a ser pública y se inauguró coincidiendo en el tiempo y en el espacio con la dirección del Instituto Navarro de Deporte y Juventud por parte de Javier Esparza, actual mandamás de UPN, que llegaba a presentar los datos del primer año de funcionamiento del circuito. Durante todos estos años, se ha tratado, ya fuera alquilando o gestionando internamente, que la sangría económica fuera la menor posible, pero es evidente que aunque, como es obvio, en parte es positivo para la zona, deja unas pérdidas excesivas. Cuando vean que Navarra Suma pide una -justa- pista cubierta de atletismo, recuerden que UPN pudo construir unas 10 y metió el dinero en esto. Lo enterró, mejor dicho.

Jorge Nagore, en Diario de Noticias

jueves, 3 de marzo de 2022

INFORMACIÓN

      Pasan cosas de las que no nos enteramos, bien porque no nos las cuentan o porque nos las cuentan pero no hacemos mucho caso o ninguno. Porque esta invasión de Ucrania, por supuesto inadmisible, no tiene justificación pero sí antecedentes, que nacen hace muchos años pero también en 2014, cuando la revolución del Maidan y el golpe de Estado auspiciado por USA que derrocó a un líder elegido democráticamente por los ucranianos y puso uno más afín. Y todo el asedio a los prorrusos de las provincias prorrusas de Donetsk y Lugansk, eso que se llama el Donbás, asedio en el que ha participado el gobierno del ahora elevado a los altares Zelensky. Quiero decir: los medios de comunicación occidentales vendemos lo que vendemos y lo que solemos vender es la versión o visión del bando en el que más o menos nos hallamos y si Ucrania incumple reiteradamente los acuerdos de Minsk que pactó con Rusia eso no es visto como una barbaridad, ni tampoco si 15.000 personas mueren en 8 años, muchas de ellas civiles, en territorios que han celebrado referéndums para incorporarse a Rusia y en los que el sí ha obtenido alrededor del 90% de los votos. Ya digo, que nada de ello sirve para dar el visto bueno a que Rusia ponga un solo pie en Ucrania ni dispare una sola bala, sino solo para que tengamos en cuenta que la verdad uniforme que muchas veces emana de eventos trágicos como este no es tal, que tras el evidente, injusto y desolador sufrimiento de los civiles ucranianos existen hechos precedentes en los que también ha habido mucho sufrimiento y que no hemos visto. ¿Un sufrimiento justifica al otro? No, claro, esto es aberrante se mire como se mire, solo me parece importante indicar que sin saber quién tiene razón –normalmente ninguna de las dos partes al 100%– antes y ahora nosotros los occidentales también tenemos la obligación de informarnos algo mejor y de una manera más completa.

Jorge Nagore, en Diario de Noticias
    

miércoles, 26 de enero de 2022

VENTAJISMO



       Pues nada, Pamplona ya tiene una Plaza de la Constitución. Teníamos calles de reyes, de reinas, de papasderoma, del ejército –en general, es el único colectivo gremial del callejero–, de militares y ahora tenemos por obra y gracia de un alcalde de UPN una Plaza de la Constitución, un conjunto de artículos aprobados hace 43 años que no habrá leído el 5% de la población, siendo generosos. Ya dijo en su día el alcalde de la ciudad que ponía ese nombre porque creía que estaba siendo atacada políticamente desde varios ámbitos, con lo cual, abierta la veda de poner nombres de calles a lo que el alcalde de turno considere que está siendo atacado –creía yo que en política, en sociedad, defender la validez o invalidez de algo es natural y algo tan legítimo como democrático– lo mismo pasado mañana tenemos la Avenida Macrogranjas o la Calle Estado Católico y Confesional o lo que el munícipe vaya considerando según su parecer y creencias, tan recias y firmes. Ya tenemos, en definitiva, un lugar en el callejero de la ciudad como otras tantas ciudades de España, algo que a nuestro alcalde le satisface y le reconforta, incluso aunque haya tenido que sacar del callejero un nombre oficial que ya estaba siendo utilizado hace mucho: plaza del Baluarte. Lo de menos posiblemente sea que el nombre elegido fuese Constitución, Carta Magna, Espíritu del 78 o Chanclazo Football Team el que se le ha endiñado a la plaza porque se le ha puesto ahí a Maya. Lo preocupante es la propia idea, el fondo, la motivación, el impulso y si me apuran hasta la chiquillería: como hay gente a la que no le gusta, yo utilizo la ciudad a mi antojo para reafirmar lo que a mí me gusta. No se trata ya de eliminar del callejero nombres que legalmente no tienen que estar ahí, es usarlo para ir moldeando el nomenclátor de la ciudad a tu antojo, puro ventajismo político –y además reconocido así por el propio alcalde–.
Jorge Nagore, en Diario de Noticias

miércoles, 6 de octubre de 2021

ABUCHEOS

          Son muy libres los aficionados de Osasuna que abuchearon a Chimy Ávila el otro día. El asunto viene de hace unos meses, cuando Ávila colgó en redes sociales una camiseta con la cara del líder de Vox Santiago Abascal y una frase suya de estas de todo a 100, de superación y rollo cojones y fuerza, que son el pan nuestro de cada día de los deportistas. En su día –junio–, el delantero rojillo ya pidió disculpas y argumentó que no sabe nada de política y que le gustaba la frase y punto, pero determinados sectores de la grada o parte de esos determinados sectores no están por la labor y manifiestan su deseo de que el otrora ídolo –en la 2019-20 hasta enero parecía que teníamos a Messi en la plantilla– se largue, tras muchos meses de calvario por dos largas y serias lesiones y el mencionado incidente. La verdad, están en su derecho, pero a mí personalmente todas estas inmersiones extremas en la ideología ajena o en su supuesta ideología o ni siquiera ideología sino sin más tics siempre me han dado una pereza espantosa. Y detesto a Abascal profundamente y a todo lo que representa y ni agua. Pero que de ahí se pase a que después de las disculpas del delantero te autoadjudiques desde la grada el papel de hombre bueno y justo y recto y moralmente intachable y afees el rendimiento público de una persona solo porque no te gustó un hecho anecdótico de su vida privada me parece excesivo, especialmente como digo porque el hombre ya explicó sus razones y porque tampoco creo que seamos uno a uno nadie para autoadjudicarnos cómo deben de ser y actuar los 29 de la plantilla. Son millonarios y afortunados gracias a su talento y al caso exagerado que les hacemos, cierto, pero creo que eso no nos convierte en mejores que ellos porque sí a la hora de afearles lo que hacen fuera del campo. Pero respeto –aunque no lo comparta– su derecho a manifestar su desacuerdo.

Jorge Nagore, en Diario de Noticias

sábado, 25 de septiembre de 2021

¿CASI QUÉ?

        "Con mucha prudencia", la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, comentó el martes en la Cadena Ser que "los datos van indicando que la pandemia es una cosa casi superada". Escribo esto con los 20 dedos del cuerpo cruzados los unos sobre los otros, tecleando con la nariz –para algo tiene que servir este tochón– y conteniendo la respiración. No entiendo qué necesidad tienen los políticos –y mucho menos los que gobiernan– de anunciar cosas así, incluso aunque vayan precedidas del preámbulo "con mucha prudencia". Precisamente, la prudencia es contraria a manifestar que algo de este calibre esté "casi superado". ¿Qué es casi, qué es superar? El lunes iba por Burlada y en la plaza del ayuntamiento me fijé varios minutos en dos hombres de más de 80 años que estaban sentados en sendos bancos de la plaza. Hacía una mañana bien buena y no había nada más en la plaza que ellos dos, separados por no menos de 10 metros entre ambos. Con la mascarilla puesta. Al aire libre. ¿Qué clase de superación es esta, si dos personas que están posiblemente vacunadas y que no tienen peligro alguno alrededor siguen con ese artefacto encima, que les impide respirar como se merecen? Sigue habiendo restricciones, contagios, muertes, hijos e hijas que no pueden visitar a sus mayores en residencias, hemos tenido varias olas y de todas hemos aprendido que es mejor callar antes que aventurar, no sabemos la inmunidad temporal de las vacunas que nos hemos ido poniendo de enero hacia aquí, hay miedo atávico, problemas mentales que durarán años y años, deudas disparadas, etc, etc, etc. Comprendo las ganas de mandar mensajes optimistas, las comprendo y comparto, pero es que el propio adjetivo "superada" es erróneo, ya que algo así no se supera, se va difuminando, como el duelo o la tristeza. ¿Qué coño va a estar casi superada, no podemos esperar unos meses para esta clase de sentencias?

               Jorge Nagore, en Diario de Noticias

domingo, 30 de mayo de 2021

AHORRO

         
                    Al principio nos costó un poco, pero ya hemos cogido velocidad de crucero y la verdad es que, salvo un poco de somnolencia –y que al crío no sabemos aún si le sentará bien el speed–, estamos bien. Es que esto de ahorrar es como las pipas: te pones y no paras. Como mi mujer y yo somos del sector progre y eso, de los de casa con jardín –o ganas–, pues leemos El País, aunque sea en interné. Y en El País venía el otro día tal que un artículo titulado Si planchas de madrugada te ahorras 38 euros al año. Porque han puesto tarifas eléctricas nuevas y de 24.00 a 08.00 es lo más barato. Y uno, que no es tonto, pensó: ¡coño, eso solo planchando! ¿Y si hacemos todo lo demás por la noche? Total, que nos acostamos a las 8 de la tarde, nos levantamos a las 24.30, el chaval desayuna, yo o mi chica hacemos la comida mientras el otro plancha, comemos a las 03, luego siesta y si Luka quiere peli pues peli. A las 05 empezamos con lavadoras, lavavajillas, las duchas, secadoras, las pistas de audio de inglés, un poco de ordenador y hacer el hielo para luego sacarlo y mantener fresca la comida del día siguiente. Aspirador, un poco de jugar y a las 07 a cenar. Cenamos, fregar a mano y preparar la ropa para ir al colegio y a trabajar. A las 8 de la mañana empieza la tarifa normal y entonces suena una alarma nuclear que a su vez desconecta todas las luces. Pillamos unas linternas de night- runners en el Aldi y unas velas y con eso tiramos bien. A lo que sería la hora de comer ronchamos unos frutos secos, siestón, y a lo que sería la de cenar vaso leche y a la cama. En esta primera semana calculo que ya hemos ahorrado unos 10 o 12 euros. Esto visto así es poco, pero multiplicado por 52 el año que viene nos dará para comprarnos una sirena de barco de verdad que nos avisará de los tramos de luz más caros, de 10 a 14 y de 18 a 22. Es el capitalismo, amigos. O te adaptas o te aplasta.

Jorge Nagore, en Diario de Noticias

jueves, 1 de abril de 2021

PERO MUCHO

       

                    Ya disculparán ustedes: ¡hasta los cojones! Estoy hasta los cojones de la mascarilla en exteriores, hasta la línea de flotación de tener que llevar este trasto sí o sí en todas partes cuando tengo la estratosfera sobre mi cabeza y no tengo a nadie a menos de dos metros o no me paro con nadie y no hablo ni fumo ni canto ni resoplo. Ahora, para más inri, mientras esta mierda dure, también me la tendré que poner en playas y piscinas e imagino que también en montes, bosques, etc, etc. Hay cientos de estudios que señalan sin lugar a dudas que los exteriores son un lugar con 20 veces –mínimo– menos opción de contagio que los interiores y con una opción prácticamente nula si no te paras, hablas, te acercas, etc. Comprendo que como no todos vamos a ser sensatos, alguna normita hay que poner, pero empezamos ya todos a estar hasta los huevos de va para 13 meses de normativas que, muy bien, seguiremos, pero que, por favor, muchas de ellas son directamente idiotas, estúpidas, absurdas y atacan frontalmente nuestra salud, aguante y ánimo. Evidentemente, es mejor respirar mal con una mascarilla que no respirar por pillarse el covid, pero dejemos la demagogia por un rato e intentemos tratar a los ciudadanos con cierto respeto, especialmente a los que más respetan todo. Porque es que parece que se legisla siempre para cuidarse de un 10% de lerdos pero en la chepa del 90% restante, bastante sensato y normal, mientras, eso sí, vemos que en interiores cabe casi de todo o mientras asistimos a cómo esa misma capital de la que emanan estas leyes de mierda recibe a miles y miles de turistas que se tajan como si no hubiera un mañana mientras yo tengo que dar vueltas en mi comunidad de punta a punta con una mascarilla puesta aunque esté en la cima de San Donato o en la cueva de Arpea. Hasta los cojones, completamente hasta los cojones de tanto descalabro legislativo. Disculpen el enfado.

Jorge Nagore, en Diario de Noticias

miércoles, 17 de febrero de 2021

CON TIEMPO O RÁPIDO Y MAL

         Hace unos días se publicó en este medio una carta sobre un asunto municipal de Pamplona, firmada por varios integrantes de diversos partidos políticos de izquierda, partidos que algunos de ellos fueron en coalición las pasadas elecciones forales y municipales y otros que fueron en solitario. Hace no mucho más leí a la secretaria general de I-E, Marisa de Simón, comentar que aún queda demasiado tiempo para pensar en coaliciones y, la verdad, me acordé de que en 2019 los más de 10.000 votantes de I-E en Navarra lograron un parlamentario por apenas el 0,01% de los votos, me acordé de que el 3,82% de los votos de Pamplona –Podemos– no sirven de nada, ni el 3,40% de I-E ni el 0,8% de Aranzadi. Y pensé que tendrá razón De Simón en que dos años son mucho pero también que en el fondo no son nada, se van en un abrir y cerrar de ojos. La derecha va en coalición, la izquierda abertzale también, igual hace Geroa Bai y solo el PSN por ahora funciona a su aire. ¿Queda mucho tiempo o no sería mejor trabajar desde ya en una coalición firme y que aglutine ese espacio de no menos de un 8% y quizá cercano al 15% que puede existir en Navarra y que si se deja para última hora será un desastre a causa de las cuitas internas, las sillas y los egos? Los votantes de izquierda no abertzale merecen que se les trate de una manera adulta y, entendiendo de sobra que cada partido tiene una forma de funcionar y una historia y unas líneas rojas, 2019 mostró que se jugó con fuego, tanto que en Pamplona no hay una sola silla de esa ideología y en el Parlamento hay 3 –la de I-E de milagro– que por separado a saber si no serán 1 o 2 en 2023 pero que con un proyecto serio y trabajado con calma podrían ser 4 o 5 o a saber. Esta pandemia ha puesto en primer plano lo público, a priori el gran vector en el que se basa la izquierda. Es la hora de mirar en conjunto y dejarse de sillones. Y sin tiempo que perder.

Jorge Nagore, en Diario de Noticias

domingo, 31 de enero de 2021

UNA ALEGRE TRISTEZA

 

                             Vi el miércoles una película que narra los últimos días que pasa en Santo Tomé el exmilitante de ETA Alfonso Etxegarai y su pareja, Kristiane, antes de volver a Zuberoa. Salvo momentos concretos, Etxegarai no habla de su actividad terrorista entre 1978 y 1985, cuando fue detenido en Francia, deportado y torturado en Ecuador y finalmente deportado a Santo Tomé en 1986, una isla a la altura de Gabón. Caminho Longe cuenta su vida en la isla y la de su mujer, que va y viene varias veces al año desde su caserío de Domintxaine, mientras Etxegarai trabaja en la isla africana. De sus palabras se recoge una crítica hacia su pasado, pero tampoco de una manera especialmente explícita, sino sucinta, que obliga a afinar el oído. No es lo importante, en todo caso, puesto que el documental pretende mostrar esas últimas horas en un país que ha sido su casa durante nada menos que 33 años. Es también, creo, una historia de amor. Una historia a su vez de derrotas, de renuncias, de vacíos, de tristezas. Yo personalmente salí de allí con una tristeza importante. Para no compartir ni una sola de las cosas que le llevaron a tener esa vida, incluso a detestarlas, e incluso para –si las confrontáramos ahora– posiblemente no estar de acuerdo en casi nada, la figura de Alfonso emite algo que es universal: ternura. La falta de hijos, el cariño que le muestra a un ahijado de pocos años que tiene en Santo Tomé, sus miedos a sentirse extranjero en su propia tierra, los miedos a echar de menos la que ha sido su vida desde los 28 años hasta los 61. Te ponen delante sin decírtelo el inmenso coste vital que ha tenido para muchos este inmenso error y obvio las comparaciones numéricas, porque todos las conocemos. El documental te permite sin ningún género de dudas meterte al menos bajo su piel, que no es poco. Ni siquiera hace falta comprender, sino conocer. Cuánto dolor inútil, cuánto tiempo perdido.

Jorge Nagore, en Diario de Noticias

viernes, 22 de enero de 2021

MUY DURO

 
                           Lo sencillo sería mostrar mi repulsa a la medida tomada por Salud en relación a cerrar los interiores de los bares por tercera vez. Me bastaría con ponerme en el lugar de Oksana, Jorge, Alfredo, Richard, Agustín, Maite, Marisa, Fiorenzo, Fernando, Antxon, el bueno de Luis en Jarauta y decenas y decenas más de amigos y conocidos con pequeños negocios de hostelería y que seguro que hacen y han hecho todo lo que se les ha pedido para que sus lugares de trabajo sean seguros. Repulsa por no argumentar dichos cierres con datos fehacientes, por volverles locos cada equis semanas, por no hacer distinciones, por todo el daño que se genera. Pero no sé si de esa manera estaría siendo justo con la situación, al menos viendo lo que ocurrió con los contagios en noviembre y hasta el 28 de diciembre, ni si solo está equivocado el Gobierno de Navarra y no decenas de países y lugares que toman idéntica decisión y miles de expertos en el asunto que certifican que los lugares cerrados –sin mascarilla aunque sea en momentos puntuales– multiplican por bastante el riesgo de contagio. Para mi lo sencillo sería eso, dar cera, y hacer como Navarra Suma, que es capaz de criticar en octubre que se vaya tarde con las restricciones y luego subirse al carro de la hostelería cuando llegan las restricciones. Ojalá fuera tan fácil como para esta oposición, parte de la cual la encabezan aquellos que por 4 putos duros de ahorro daban de comer a los hospitalizados navarros mierda recalentada de una empresa de catering. Una de las responsables de aquello es la máxima autoridad sanitaria parlamentaria de la oposición y epidemióloga cum laude. Cosas veredes. Que pase pronto. Y que se atiendan las ayudas y las indemnizaciones a toda esta buena gente –no confundo los miembros individuales con las organizaciones– a las que se les impide trabajar. No tienen culpa alguna y eso es innegociable. Ánimo a todos.

Jorge Nagore, en Diario de Noticias

miércoles, 13 de enero de 2021

POR IDIOTAS

 
                      Estuvo el Madrid en Pamplona el sábado a jugar contra Osasuna. Nevó unos 15 centímetros y desde la mañana 12 empleados de Osasuna y 30 de una contrata se dejaron los brazos sobre El Sadar para que a las 9 de la noche se pudiera jugar. Se pudo jugar perfectamente, con la lógica leve molestia que supone hacerlo casi bajo cero y con mínimas partes de césped nevado y duro, pero nada que no hayamos visto mil veces. Todos nos hemos criado viendo barrizales y campos llenos de agua, algo infinitamente peor. Lo del sábado era el parquet de Buckingham Palace comparado. Pues bien, el entrenador del Madrid, Zidane, comentó al finalizar que no se había podido jugar al fútbol dado el estado del terreno de juego y que no se tenía que haber jugado. Por cosas de este pelo es por las que se genera –o aumenta– el asquito por determinados equipos y, ampliando, hasta por determinados deportes. Afortunadamente, los jugadores del Madrid comentaron que sí, que el campo estaba duro, pero que perfecto para jugar. Es que ahora va a resultar que el fútbol es un deporte a jugar de mayo a julio en Copacabana, para que al señorito Zidane le corra bien el balón. A su vez, se quejaba la prensa madridista –esto es, toda la que es nacional, editada o generada en Madrid– que el partido no se debió jugar porque el Madrid vino en mitad de la tormenta el viernes a la tarde noche. Hasta los niños de teta de Uzbekistán sabían a primeros de la semana pasada que el viernes en Madrid iba a haber una tormenta de nieve, pero el Madrid se empeñó en coger su avión el viernes por la tarde. Casi no salen, claro. Y salieron porque el piloto vio que era seguro, pero seguro que el viaje fue jodido. No se puede ser tan prepotente en esta vida, ni pretender que todo encaje en tus caprichos, porque luego te llaman niño pijo y te sorprendes. O no te explicas por qué generas tantísima antipatía. Pues es obvio: por idiotas.
Jorge Nagore, en Diario de Noticias

domingo, 3 de enero de 2021

TRANSPARENTE Y EN BOTELLA

                       
                                Se ha juntado en el K2 una buena manada de alpinistas en busca de lograr su primer ascenso invernal en toda la historia. Hay de todo: alpinistas consagrados, grupos comerciales, clientes, auténticos desconocidos, sherpas de altura, sherpas autónomos, currelas. Una situación jamás vista en los intentos invernales al K2, hasta ahora destinados casi exclusivamente a rusos y polacos. El K2 es el único ochomil que jamás se ha subido en invierno y si alguno de quien anda allá lo logra será un hito, pero tengan muy clara una cosa: si usa oxígeno artificial la hazaña no será tal hazaña, sino que tendrá su mérito, pero a años luz de subir un ochomil en invierno sin oxígeno embotellado. El oxígeno embotellado en cuanto te lo enchufas da calor, habilidad, agilidad, claridad de pensamiento, descanso. Es, por tanto, un elemento entendible para quien no puede con la montaña por sí solo y que no le quita mérito personal, pero al mismo tiempo un dopaje en toda regla, en la medida en que introduces en el cuerpo un elemento que no está en él y que incrementa tu rendimiento de una manera drástica. Cada montañero sube las montañas como puede y quiere y es muy respetable, pero la obligación de los medios de comunicación es hacer llegar a los lectores la inmensa diferencia que supone subir de una manera o de otra, al igual que es enorme la diferencia entre subir uno, dos o tres solos toda la ruta fijando uno mismo la cuerda o hacerlo después de que 6 u 8 currelas hayan fijado la cuerda previamente. Subes el monte, claro, pero el 95% del trabajo sucio te lo han hecho otros. Esto es lo que hay ahora en el K2 y lo que puede deparar, aunque el K2 es el K2 y ni con oxígeno ni helio es en absoluto accesible en invierno. Que salgan todos con bien y que si sube alguno lo haga como quiera pero que entendamos bien esos enormes matices, algunos de ellos –como el oxígeno– abismales.

Jorge Nagore, en Diario de Noticias

miércoles, 18 de noviembre de 2020

LA OTRA PANDEMIA

                 


     Al mismo tiempo que la pandemia vírica, se ha intensificado otra que ya venía de antes pero que desde junio amenaza con aplastarnos a todos: la fotográfica. Concretamente, la pandemia fotográfica de fin de semana, especialmente el sector naturaleza, aunque no solo. Tú entras en Twitter o Facebook o Instagram o simplemente en los estados de WhatsApp de los contactos de tu móvil y te aplastan las hojas, los manantiales, los niños y niñas mirando a las vacas –están las vacas hasta las tetas de tanto niño– y los nacederos y los atardeceres rojos. Estamos visitando nacederos muy por encima de nuestras posibilidades, dicho sea de paso. Y montes, riscos, peñas, miradores, acantilados, prados, bosques y setales. Y –básico– hay que contarlo. Qué sentido tiene irte a Orgi, Jauntsaras, Burguete, Lumbier, Irati, Arteta o Riezu y ver todo eso tan bonito y luego no echar ciento cincuenta fotos y colgarlas en alguna parte para que las amistades vean lo rupestre que eres y lo que aprovechas el finde y no ahí en el sofá echo un grumo con los niños poniéndote la tensión arterial en 22-14 y quién me habría mandao a mí. Si no tienes niños, da igual, que se vea también que te has movido. Y, si no te has movido, comparte con nosotros –por Dios, no nos dejes sin esa información– que tus niños saben hacer galletas, magdalenas, pan, figuras de papel, que leen 10 libros diarios o que os habéis tragado en este finde tú y tu chico todos los capítulos –los 136– de la última serie de obligada visión poco antes de cenaros esa pizza artesana rústica acompañada de la botella de vino que os habéis trincao antes de estrenar a polvos el somier nuevo –que también nos habéis enseñado, claro. El somier, digo. Los polvos, que igual eran lo único interesante, no, que esto es Pamplona, Curacity–. Me muero de ganas de que llegue la vacuna. La rusa, claro, que además con conservarla al lado del Smirnoff frío ya le vale.

Jorge Nagore, en Diario de Noticias

jueves, 23 de abril de 2020

LA NAVARRA VACIADA, SANA Y ENCERRADA

Hoy es el día 41 del estado de alarma y del confinamiento de buena parte de la población. Va a durar mínimo hasta el 9 de mayo (56 días) y desde un punto de vista legal están en la misma situación un vecino de Madrid con tasas de positivos que multipliquen por 100 a un vecino de mi pueblo, donde muchos viven a decenas de metros unos de otros o incluso centenares, con unas densidades de población propias de las estepas siberianas y no las del mismo centro de Tokyo. Imagino que en los pueblos se apañan de una manera distinta y por supuesto mejor, pero a efectos reales si aparece una pareja de policías y te pilla fuera de casa sin un cometido claro el puro que te cae es el mismo y con la misma base legal que si te pillan en otra parte. Esto no tiene sentido ninguno y aunque todos sabemos que la diferencia es difícil de gestionar es precisamente la diferencia lo que hay que gestionar. No puede ser que seas la España vaciada o como queramos llamarle a este invento del último año –cuando llevamos 50 así– y que en el mismo viaje te receten la misma medicina que a zonas con tasas de positivos, hospitalizados y fallecidos que tú no has visto ni en pintura. No hablo de no precaución y no medidas, no, hablo de mayor libertad de movimientos dentro de un orden y unas reglas. Así hay muchos municipios, valles enteros y zonas, poblaciones muy pequeñas algunas con 0 casos y algunas otras de tamaño bastante apañado también con 0 casos o con casos ya superados y muy escasos. Supongo que la desescalada consistirá en eso, dijeron además que no solo será por incidencia de la enfermedad sino por capacidad sanitaria, así que espero que Navarra pelee a tope por sus muchísimos pueblos y zonas prácticamente libres de virus o con muy contados casos, que no todo es Pamplona y su Cuenca. Con los datos actuales, el parón casi total de sitios concretos es un sinsentido ahora mismo.
Jorge Nagore, en Diario de Noticias

sábado, 18 de abril de 2020

CUIDAR EL ENTORNO

No va a haber Sanfermines, ni va a haber otro montón de eventos y cuestiones que generaban muchísimo trabajo, ingresos y beneficios para esta comunidad. Si muchas empresas y autónomos van a sufrir las consecuencias de esto, comercios y hostelería pueden ser de las que más. Espero, por tanto, que cuando tengamos la opción comencemos quienes podamos a insuflar vida en esos establecimientos que hacen que esto sea una ciudad –y cada uno donde viva– y no un inmenso conjunto de bloques de pisos. No lo hacía antes, pero tampoco ahora estoy comprando nada al señor Bezos, ni a nadie similar. Las pequeñas librerías –La Valeta, Chundarata, Muga, Abárzuza, etc– de las que echaba mano antes de esto funcionan por correo y estarán ahí cuando pueda entrar a dejarme el dinero que no me he podido dejar ahora. Mientras lo tenga, claro. Lo mismo para los bares y cafeterías y pequeñas tiendas de todo tipo que pueblan la ciudad y que hacen que pasear por sus calles siga siendo algo más allá de un puro acto físico. Si algo nos ha enseñado esta crisis como sociedad es que dependemos mucho de quienes tenemos más cerca y viceversa. Que si los que están cerca están bien las opciones de que eso nos beneficie también a nosotros son mayores. Que quizá es mejor tener una prenda de 100 euros comprada en una tienda que respeta las condiciones tanto de sus trabajadores como de quienes fabrican la prenda que comprar 5 prendas de 20 fabricadas a saber cómo. Cosas que ya tendríamos que saber desde hace mucho, pero que ahora tal vez se vuelvan más evidentes: cuanto más cerca de casa dejas el dinero que gastas más ayudas a que tu entorno sea más rico, saludable y próspero. La ciudad lo está pasando mal, lo va a pasar aún peor en muchos sectores durante un tiempo, que ojalá sea corto. Cada uno a su manera y nivel podemos minimizar ese impacto. Ahorrarse 1 euro a veces sale carísimo.
Jorge Nagore, en Diario de Noticias

sábado, 7 de marzo de 2020

LA PUNTA DEL ICEBERG

Comenta el Consejero de Educación que no puede permitir al Colegio Público 2 de mayo de Castejón que se salga del PAI tal y como ha aprobado el colegio porque hay un defecto de forma y que no se puede saltar la ley. Imagino que, si lo dice así, así será. No obstante, más allá de la importancia –que la tiene y mucha– de la decisión del colegio de salirse del programa que se les impuso a muchísimos colegios hace unos años, nunca está de más leerse las razones que se aducen, puesto que son razones que son perfectamente extrapolables a todos los colegios de Navarra y, por extensión, a todos aquellos en los que se ha decidido meter inglés de la manera que sea. Vamos, el inglés es bueno y hay que comerlo se presente como se presente. Viene a ser como alimentar a los niños solo con fruta, porque es buena en sí misma. Estos padres y madres del colegio de Castejón muestran claramente su descontento con un programa del que no solo echan en falta medios, preparación, profesorado y posibilidad de elección, es que directamente le acusan de estar creando "analfabetos bilingües", que una vez analizado su nivel de inglés se comprueba que la cantidad de horas semanales que dedican a la lengua extranjera durante años y años consigue niveles de dominio del "idioma que se logran de adulto en 1 año con 4 horas a la semana. Porque esto no es una inmersión, señores, esto es coger a las crías y críos y endosarles un porcentaje equis de idioma completamente ajeno –útil y necesario, nadie lo niega– y hacérselo tragar sí o sí y en muchas o bastante situaciones sin posibilidad de elegir otro camino para tus hijos. O eliges PAI o no hay otra cosa. ¿Tú hijo va a estudiar Ciencias en inglés? Ahí te apañes y se apañe, pero sí. Lo asombroso no es tanto que el consejero se aferre a una ley. Lo asombroso es que, con esto sí, seamos tan paletos de seguir palante sin cuestionarnos el cómo.
Jorge Nagore, en Diario de Noticias

jueves, 13 de febrero de 2020

NI UN PASO ATRÁS

Tenemos a un partido en la oposición, a un partido que ha gobernado España 15 de los últimos 24 años, diciendo que si se aprueba la Ley de la Eutanasia es para ahorrar, porque de este modo y traduciéndolo al lenguaje de las personas que no usan el lenguaje para esquivar la realidad vamos a poder matar a las personas mayores que nos vaya apeteciendo o a las que no vemos útiles. Disculpen ustedes la frase: hay que ser muy cabrón para soltar eso por la boca, pero muy mal bicho. Dicho eso, también tenemos a una secta denominada Vox que menciona a un tal Dios para posicionarse en contra de esta Ley, como si este tal Dios fuese un ser real, algún exministro o vayamos a saber qué, pero de cualquier modo alguien con el suficiente bagaje como para que los seres humanos tengamos que andar pidiéndole permiso para bajarnos de la vida cuando nos plazca, con ayuda o sin ayuda de nuestros seres queridos. Lo he dicho miles de veces: total respeto a los creyentes, pero no me obliguen a vivir bajo sus creencias extrasensoriales y ni siquiera me obliguen a escuchar sus diatribas si sus diatribas tienen que ver con sus creencias religiosas, ahórrenme el gasto energético, conduzcan su vida por donde quieran pero sin cercenarme mi derecho, que yo no le obligaré a usted a no sufrir como una alimañana si su deseo es hacerlo porque así lo manda su Dios –siempre que surge este tema los religiosos comienzan a sacar casos de personas enfermas que dicen querer seguir viviendo, lo cual es genial, pero que no es la realidad de todos, que es de lo que se trata–. Estamos así, en el 2020, en se supone un país avanzado, que por supuesto el 99% de lo que ha avanzado en montones de materias tiene que ver con lo que se ha ido planteando desde la llamada izquierda. Poco a poco se van dando pasos hacia la normalidad y la humanidad, a pesar de los de siempre y de su ruido. Es para felicitarse.
Jorge Nagore, en Diario de Noticias

viernes, 24 de enero de 2020

JUICIOS NO CELEBRADOS

Se está celebrando estos días el juicio por los supuestos amaños de partidos por parte de antiguos directivos, dirigentes y trabajadores de Osasuna en las temporadas 2012-2013 y 2013-14, así como la supuesta apropiación indebida de unos 2 millones de euros, un guirigay de mil pares originado tras la también supuesta voluntaria declaración del exgerente Ángel Vizcay a la Liga de Fútbol Profesional. Lo que tenga que ser, se verá. En el juicio, no obstante, también se van dando detalles -en los juicios no hay que decir la verdad, todo puede ser una mentira de principio a fin. O no- de cómo funcionaba entonces el club. El miércoles, Sancho Bandrés, exdirectivo de aquella junta directiva de Archanco, encargado de las grandes cuentas económicas, declaró gráficamente que antes de la llegada de la junta en verano de 2012 "se pagaba todo antes que pagar a Hacienda, mientras que cuando llegamos nosotros se hizo al revés". De hecho, Goicoechea, consejera entonces de Hacienda, fue la primera consejera que cogió la deuda de Osasuna por los cuernos y obligó al club a una serie de pagos anuales y a un convenio, pasando Osasuna a pagar 20 millones de euros anuales. Seguro que a esa Junta se le puede acusar de lo que sea y si algo hizo mal desde un punto de vista penal, se verá, pero lo que no se puede negar es que cumplió con Hacienda. A lo que voy es que mientras oía la declaración de Bandrés se me hinchaba la vena, porque si no pagaba a Hacienda un ente como Osasuna, con millones y millones de presupuesto, imagino que algún responsable político y técnico hay. Hasta 2011, el presidente de Navarra fue Sanz. El consejero de Hacienda de 1999 a 2007, Iribarren y de 2007 a junio de 2012, Álvaro Miranda. La deuda de Osasuna con Hacienda pasaba de 50 millones en 2014. Alguien no hizo su trabajo y ese alguien estaba en el Gobierno de Navarra. ¿Nos enteraremos alguna vez?
Jorge Nagore, en Diario de Noticias

jueves, 2 de enero de 2020

EL PERRO DEL HORTELANO

Sienta mal en Navarra Suma que Navarra vaya a asumir las transferencias de Tráfico, unas transferencias que UPN lleva pidiendo a los distintos gobiernos de Madrid desde los años 80 y que jamás se materializaron, a pesar de que durante varias legislaturas coincidieron en el poder UPN y PP en Navarra y PP en España. Nada, no hubo manera. Sentó mal en la pasada legislatura que se anunciara -porque se anunció y esto de ahora es el refrendo- y sienta mal en esta que además haya sido el PNV el que haya firmado un pacto en ese sentido con el PSOE, con el beneplácito del PSN. No ha sido el Gobierno Vasco quien lo ha hecho, sino el PNV, un partido que puede gustar más o menos o nada, como todos, pero que tiene sede en Navarra antes que UPN existiera, un pasado muy extenso en esta tierra y miles de votos y centenares de militantes y una presencia obvia en Geroa Bai, el partido que lideraba el anterior Gobierno de Navarra y que también forma parte del actual. A UPN no le parece sentar mal que en Navarra decidan cosas políticos de partidos que vienen de aquello que se montaron Boadella, Azúa, Arcadi Espada y Rivera en Barcelona hace ni 15 años o de lo que montaron en Madrid 7 u 8 exministros de Franco y que se llamó AP pero sí algo que venga del PNV, con raigambre navarra desde principios del siglo pasado ¿A UPN esto no le gusta? Es comprensible, básicamente porque pone en solfa su foralidad tan pregonada como impostada, como ya sucedió con la renovación del convenio económico y con el plante del exconsejero de Hacienda Mikel Aranburu a pagar de más a Madrid hasta que no se renegociase el convenio, lo que sirvió para que Esparza hablase de "deslealtad" a Madrid. Para UPN -y ahora Navarra Suma- lo primero era Madrid -su gobierno- y si Madrid quiere y no le sienta mal pues ya si le cae algo a Navarra no nos importa, si no es mucho pedir. Bienvenidos a 2020, año de la marmota.
Jorge Nagore, en Diario de Noticias

jueves, 12 de diciembre de 2019

ARTISTAS DE LO SUYO

Leo que Sergio Sayas podría ser uno de los aspirantes a liderar UPN en el próximo congreso que la formación nacionalista navarra va a celebrar en 2020, quizá cara a cara con Javier Esparza, actual presidente. Sayas, al parecer, contaría con el apoyo de destacados militantes, entre los que se citaba a Maribel García Malo o Fermín Alonso. Ayer mismo, Sayas no desmintió la información y comentó que “dependerá de conversaciones con gente del partido”. Bueno, como quiera que sea, cada partido gestiona su casa como les place a sus afiliados. En todo caso, me llama la atención -nuevamente- el -lo reconozco, ya me disculparán- manido asunto de la querencia por los puestos públicos de personas con menos recorrido en la vida laboral real que un becario de verano. Sayas, por ejemplo, lleva casi 20 años en cargos vinculados a UPN, cuando apenas tiene 40. Ya hace 12 años era parlamentario -con 28- y ahora está de diputado en Madrid. Alonso, por su parte, tiene 37 años y lleva desde los 25 en el Ayuntamiento de Pamplona y llegará así a los 41. No es esto exclusivo de UPN, ahí tenemos a Maiorga Ramírez, por ejemplo, parlamentario desde los 27 y ya con 43. Ejemplos hay unos cuantos, pero en UPN suelen ser casi de récord. Alberto Catalán o Carlos García Adanero, senador el primero y congresista el segundo, van a pegarse 32 años seguidos con sueldo político público, sin apenas haber pisado un poco la calle real, la del despido, el ajuste, el paro y la negociación colectiva. Sayas y Alonso van por ese mismo camino, personas que no han estado ni 3 años en el mundo de verdad, son la viva muestra de que las elites de los partidos se convierten en lugares en muchas ocasiones muy alejados de la inmensa mayoría de los ciudadanos, dirigidos por gentes que encadenan nómina tras nómina con membrete oficial y que bien situados en sus partidos siguen así hasta a saber si la jubilación.
Jorge Nagore, en Diario de Noticias