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martes, 10 de enero de 2017

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: EL PICO DE LA CRUZ, EN LOS MONTES MINEROS

Hoy toca relatar la experiencia de una travesía que hicimos en noviembre, con un largo desplazamiento de por medio hasta cerca de los confines occidentales de Euskal Herria, plenamente justificado por el deseo de conocer unos montes muy peculiares, transformados desde el siglo XIX en su fisonomía por el trabajo humano, y testigos de históricos cambios demográficos y sociales. De estos evocadores montes de Triano, que separan el Gran Bilbao de las Encartaciones, se extrajo el mineral de hierro destinado a la siderurgia inglesa, que a su vez activó la potente industria astillera de la ría del Nervión. Y esta fue la cuna del movimiento obrero vasco. Su aspecto rojizo y descarnado de hoy es el único vestigio del vertiginoso dinamismo de una época en la que los trenes, los hornos y los cargaderos surcaban estos parajes. Incluso el emblemático canto del "alirón" tradicionalmente entonado por los seguidores del Athletic tiene sus raíces aquí. Con el grito de "All iron" que significa "todo hierro" saludaban los mineros el descubrimiento de nuevas franjas de hierro, que para ellos suponía una retribución extraordinaria.
El Pico de la Cruz, que apenas sobrepasa los 800 metros, es una cima claramente diferenciada dentro de este macizo de los montes de Triano o Gumeran. No tiene ninguna dificultad llegar hasta su base, pero alcanzar su rocosa y atractiva cima caliza, coronada por una cruz de hierro que da el nombre a la cumbre, obliga a afrontar cierta incomodidad en los últimos metros, en los que los bastones no nos servirán más que de estorbo, pues se hace precisa la utilización de las manos. Las excelentes vistas sobre Galdames y el conjunto de las Encartaciones recompensan sobradamente esa relativa penosidad. Muy cerca queda la depresión arbórea de los Hoyos de Gasteran, donde se sumerge una profunda red subterránea.
Por el oste y desde Akendibar, barrio de Galdames, parte la alternativa más corta para la subida. Más largo se hace por la vertiente Sur, desde Sodupe. Nosotros partimos desde el Norte, desde el collado de Piedras Negras, al que se llega por una carretera que se toma desde La Arboleda/Zugaztieta. Ascendimos previamente Pico Mayor (742) y Ganeran (823). Esfuerzo opcional, puesto que también se pueden bordear estas cimas siguiendo la ruta balizada que une los collados de Piedras Negras y Mustariaga. Desde el Pico de la Cruz podríamos haber seguido hacia el SE en dirección al Eretza (887), punto culminante de los montes de Triano si se considera a la sierra de Sasiburu como parte de los mismos.
Al margen del atractivo montañero, visitar La Arboleda, sede desde 1888 de una de las primeras agrupaciones socialistas del Estado, ofrece la posibilidad de visitar sus lagunas formadas por la afloración de aguas subterráneas, los restos de su hospital minero y muy cerca el funicular de La Reineta/Larrañeta, con su característica plataforma plana, activado por un sistema de poleas. Numerosos son los restaurantes, especializados sobre todo en las alubias con sacramentos, que sirven de reclamo para el ocio de los habitantes del entorno y de los turistas.
El club montañero Ganerantz de Portugalete organiza todos los años el tercer domingo de septiembre una travesía, la Memorial Joserra Romaña, coloquialmente "la Romaña", que permite visitar la mayor parte de los montes de Triano. La exigente versión completa obliga a recorrer más de 56 kilómetros y un desnivel de 4.000 metros. La "corta" es de 31 kilómetros y 2.235 metros de desnivel.


martes, 20 de diciembre de 2016

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: ARBARRAIN, EMBLEMA DE NUESTRA MONTAÑA

Las mugas tienen una función necesaria y ambivalente. Hasta qué punto separan y hasta dónde unen y ayudan a vertebrar socialmente los territorios ya es cuestión de la psicología colectiva de cada lugar. Especialmente míticos suelen ser los puntos de confluencia de tres provincias o comunidades, por lo que la mayoría de ellos aparecen señalados con indicadores o túmulos, aunque a veces una revisión estricta de los lindes desmienta la terca creencia generalizada en torno a los límites.

Tal es el caso, por ejemplo, de Hiru Errege Mahaia, puesto que no es en su cima, sino en una cota próxima más baja, donde se reúnen Nafarroa, Huesca y el Bearne. Sí es cierto que es el punto más elevado de la actual Navarra, por lo que en ella está erigida una efigie del patrón. Mucho más antigua, de 1395, es la piedra que en el extremo norte de la Baja Navarra marca la muga de Lauhire, confín a la vez del viejo reino, de Zuberoa, del Bearne y de la antigua Gascuña. Apenas a doscientos metros de allí se conserva otra piedra que representa por un lado dos vacas, símbolo del Bearne, y por el otro las cadenas de Navarra. Otra roca, la Txapitelako Harria, nombre curiosamente adoptado por la Asociación de Navarros de Irún, indica junto a Endarlatsa el vértice de Lapurdi, Gipuzkoa y Nafarroa, y es allí donde está colocado el mojón número 1 de los 602 que jalonan el Pirineo desde el Cantábrico hasta el Pirineo. El simbolismo de Besaide, donde se unen las tres provincias oficialmente vascas, viene marcado más que por el monumento que actualmente preside el lugar por la misa y reunión que anualmente se celebra desde 1955 en memoria de los mendizales muertos en accidente de montaña. Otros puntos sin mayor valor estético, como el que en la carretera N-113 entre Cintruénigo y Valverde marca el punto de encuentro de Navarra, Aragón y la Rioja, al que también la tradición atribuye presuntas reuniones entre reyes, o el límite entre Navarra, Álava y la Rioja, junto al polígono industrial de Oion, tienen también a pesar de todo un hondo significado popular.

Tampoco los símbolos que presiden actualmente Arbarrain, donde se unen Araba, Gipuzkoa y Nafarroa, son antiguos. El buzón, que contiene un pequeño frontón en su interior y lleva adjunta una oxidada placa con un breve poema de Hartzabal, fue colocado en 1991 por iniciativa conjunta de las ikastolas Paz de Ziganda, Lizarra, Toki Eder de Gasteiz y Laskorain de Tolosa. De mayor dimensión es el nuevo buzón que vemos en la fotografía, con los tres escudos, uno en cada cara. La cumbre, de 1.116 metros, no es airosa, es una discreta loma, afeada por la antena emplazada hace unos años a muy pocos metros. Pero desde siempre ha sido un lugar emblemático, aunque no haya alcanzado el simbolismo de Besaide, para la comunidad montañera de Euskal Herria. Además, se encuentra en el corazón de la sierra de Altzania, una gran reserva de bosque autóctono, que desde Lizarrusti hasta el legendario paso de San Adrián, hace de puente entre los macizos de Aralar y Aizkorri.

Arbarrain, Arbarain, Hirumuga o Illarragorri, denominaciones todas ellas vigentes como podemos comprobar en la diversidad de los carteles orientadores en los puntos de acceso, es también el punto más meridional de Gipuzkoa, territorio en el que, al igual que ocurre en Bizkaia o Cantabria, existe en su extremo sur, una pequeña franja cuyas aguas son tributarias del Ebro y no del Cantábrico. Con esta circunstancia guarda relación la batalla por el agua que en 1990 se produjo entre los ayuntamientos de Zegama, que al parecer había construido una artesanal presa que alteraba parcialmente el curso natural del río Altzania, y el de Altsasu, que en aquella época tenía alcalde socialista. Todas las aguas que aportan las regatas de esta parte de la sierra de Altzania quedan ahora almacenadas en el embalse de Urdalur, cuya presa está en terreno de Altsasu, población a la que abastece, a pesar de tener su mayor extensión en Gipuzkoa. 

Varios son los itinerarios que conducen a la cima. Desde Otzaurte se puede subir por terreno asfaltado a Urdalur y continuar por el GR-121 a través de la pista y el hayedo. No hay tránsito de vehículos porque una gran piedra bloquea el paso, pero el camino acaba haciéndose monótono. Más entretenido es el acceso desde la parte navarra, tanto si partimos de Ziordia, la alternativa más corta, o de Olazti o Altsasu, yendo a parar siempre a Kipular y la alambrada interprovincial de Ibirigain. Pero sin duda es el camino alavés, el que nosotros seguimos el pasado 14 de diciembre, el de mayor sabor montañero. Junto al aparcamiento situado junto a la cueva de La Leze, entre Egino e Ilarduia, un indicador de madera inicia con unas señales blancas y de color pistacho, una ruta que con el apoyo de una barandilla formada por una cadena de acero nos sitúa encima de la roca en la que está asentada la cueva. La senda, muy marcada, continúa por debajo de un gran tubo de piedra para la conducción del agua, hasta el estratégico paso de Koloxka y sube a la cima de Olano (1.083 m), desde donde tenemos una espléndida vista tanto sobre la Llanada alavesa como sobre los montes de Aizkorri. Continuando con rumbo Este podemos optar entre subir o bordear la loma llamada Olano Txiki y llegamos finalmente a una campa a partir de la cual una amplia pista nos conduce en poco tiempo hasta la antena de telecomunicaciones, junto a la cual encontramos un paso que con la indicación de “Hirumuga”, nos permite cruzar la alambrada y acceder a la cumbre. Aproximadamente, en hora y tres cuartos desde La Leze.

jueves, 24 de noviembre de 2016

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: PEÑA, LA CUMBRE PRIVATIZADA

Aún no abundando en nuestro entorno geográfico montañas al borde de la inaccesibilidad, todo aficionado que participe en la cada vez más extendida aspiración de alcanzar durante su vida todas las cumbres a su alcance, tiene en mente unas cuantas -Antxoritz, bien cerca de Iruñea, Peña Karria en el sudoeste alavés, Hargibel en Zuberoa o el Midi  d'Ossau en territorio bearnés, por citar algunas-, destacadas por su dificultad superior a la de una excursión normal. Junto a estas, hay otra, que lejos de requerir precauciones previas por las características de la subida, también la tienen marcada en rojo muchos montañeros, puesto que por otros motivos diferentes también implicaba la subida poner en riesgo la integridad física. Se trata de Peña, cima que en su vertiente navarra quedó en 1993 enclavada en el interior de una finca en la que se organizan cacerías y a la que no se puede acceder por medios normales, pues el acceso está protegido por una valla de unos dos metros y medio de altura. Durante años un guarda de nacionalidad rumana se esmeró en aplicar la inflexibilidad al límite para que nadie osase quebrantar la privacidad. El que está actualmente es de otro talante y accede, si se habla con él, con buena disposición a facilitar la entrada situada en la parte superior del cementerio del despoblado. A nosotros, que subimos el pasado 15 de noviembre, nos atendió con suma amabilidad, se excusó por no poder subir en aquel momento y nos autorizó a saltar la valla, lo que valiéndose de los anclajes metálicos cualquier persona de agilidad media puede todavía hacer sin mayores problemas. La discreción nos obliga a no dar su teléfono móvil de forma pública.

El buzón de la cima es una réplica de la parroquia de Santa María de Sangüesa, población que vemos muy próxima desde arriba. El vértice geodésico está emplazado en territorio aragonés, pues tal como vemos en la imagen, el vallado divide la cumbre en dos. Si se sube desde las proximidades de Sos, no hay que correr ninguna aventura, pero la subida es larga y aburrida, a través de una pista. En un día claro, como el que a nosotros nos tocó en suerte, las vistas son inmejorables, desde el Pirineo hasta el Moncayo, merced a la situación un tanto aislada de la sierra de Peña.

A escasos kilómetros de Gabarderal se sitúa Torre de Peña, donde está la entrada de la finca. El recorrido, coincidente en su mayor parte con la Cañada Real de los Roncaleses, está balizado y no ofrece mayor dificultad. Es cuestión de hora y media alcanzar la cima. Si queremos andar un poco más, podemos salir desde Cáseda, por el camino del Canal de Bardenas, y alcanzar Torre de Peña.

La excursión brinda la magnífica ocasión de visitar el despoblado de Peña, que estuvo habitado hasta los años 30. Cuentan que buena parte de sus moradores eran descendientes de agotes. Su castillo, vestigio de la resistencia navarra frente a Fernando el Falsario, su iglesia románica, la tumba del piloto inglés cuya avioneta se estrelló en las inmediaciones en la II Guerra Mundial, y la única casa rehabilitada es cuanto podemos visitar, además de las ruinas. Un lugar bello y singular, de los que dejan huella.

Adjuntamos el enlace que publicamos en abril de 2013, correspondiente a un documental en el que José Antonio Landa, última persona nacida en Peña, relata sus vivencias de la época en la que aquel era un pueblo más de nuestra geografía. http://gerindabai.blogspot.com.es/2013/04/jose-antonio-landa-ultimo-nacido-en.html

viernes, 11 de noviembre de 2016

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: OTSAMUNHO Y ERROLA, SOBRE EL CIRCO DE ALDUDE

El tiempo prácticamente invernal con el que nos está sorprendiendo noviembre nos obliga a quienes somos incapaces de renunciar a la droga dura de la montaña a buscar en nuestra geografía alturas accesibles, montañas anónimas que casi siempre nos deparan fuera de los circuitos clásicos descubrimientos de gran encanto. Es así que nos hemos llegado el jueves 10 al valle de Aldude, que nos recibe con una gran inscripción labrada en las laderas bajas de Argañeta, que indica "KINTOA", extensísimo bosque que el valle bajonavarro comparte con los de Esteribar, Erro y Baztan. Nombre derivado al parecer de la quinta parte de la posesión ganadera con la que los usuarios debían contribuir por los pastos a la Corona. 
A pocos metros del puente situado frente a la iglesia y la plaza parten unas escaleras por las que accedemos a una estrecha senda que nos pondrá, siempre en orientación E. en dirección al collado de Lepeder. Siguiendo las marcas amarillas acabaremos ante una empinada rampa de subida, endurecida más en esta ocasión por el barro, a la cumbre de Otsamunho (901 m), que alcanzamos en hora y media, tiempo muy similar al que hubiésemos necesitado arrancando desde Banka en la confluencia con la ruta del bosque de Hayra, o desde Urepel por el collado de Meharroztegi. Descendiendo a las praderas de Mizpira, estaremos ya a medio camino de la herbosa cima de Errola (907 m). Un oportuno ostarte nos permite divisar todo el circo que rodea al valle de Aldude. Adi, ya con brotes de nieve, Iturrunburu, Lindux, Adartza, Auza, Urruxka.......en un ejercicio de identificación que una vez más vuelve a demostrar la dificultad de comprender los caprichos de la sinuosa curva de mugas entre las dos Navarras. Cuentan, y por supuesto no podemos responder de su veracidad, que fue en este paraje de Errola donde el general inglés Wellington, que tras arrasar San Sebastián en 1813 penetró en territorio francés, realizó una gigantesca requisa de ganado ovino para su ejército.
Atravesando de nuevo Mizpira llegamos hasta el collado de Otsaxar, desde donde deberíamos regresar a Aldude en una hora, que acaba siendo hora y tres cuartos porque la orientación nos falla y la pista que tomamos nos lleva a un puente situado en la carretera de Banka, a cuatro kilómetros del punto de partida, la plaza de Aldude, presidida por un monumento a los muertos de la I Guerra Mundial, que enterró a una gran parte de la juventud de los pueblos de Iparralde, y un recuerdo a la Red Comète, que ayudó a escapar de los nazis a cientos de aviadores aliados.

domingo, 3 de julio de 2016

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: ETXEKORTIA, REHÉN DE LA SELVA DE ARBAILA

Si Zuberoa -Xiberua en dialecto suletino- es una tierra de singularísima personalidad, también son peculiares sus montañas. De grandes desniveles las de Basabürüa, bajo la barrera pirenaica, e intrincadas y de complicado acceso las de Arbaila, región que recibe el nombre de la sierra compartida con la Baja Navarra. Para avanzar en el conocimiento de estas últimas, realizamos el pasado jueves 30 de junio una circular ascendiendo a las cumbres de Bohokortia, Ihatea y Etxekortia.

Iniciamos el recorrido en el emblemático lugar de Ahüzki, una especie de tierra de promisión tanto para suletinos como para bajonavarros, como atestigua el verso grabado en su fuente: "Bortian Ahüzki, hur hunak osoki, neskatila eijerrak han dira ageri; Hirur badirade, oi! bena xarmantik, Basa-Nabarrorotan ez düte parerik". La mejor carretera de acceso es la que parte de Altzürukü, el pueblo de Niko Etxart, pero para quien se dirige desde el oeste es preferible subir desde Mendibe, por un carretil de aceptable piso, pero peligroso por la carencia de barreras hacia el precipicio, el abundante tránsito de ganado vacuno y la tentación de extasiarse con la esbeltez del cercano pico de Behorlegi.

La primera de las tres cumbres, Bohokortia (1.214 m), a la que se accede en unos 40' desde la fuente, es un lugar idílico, herboso y despejado, que responde bien a su significado (reducto de yeguas). Las vistas hacia el macizo de Eskaileramendi, tras el que asoma majestuoso el Ori, compensan sobradamente el esfuerzo. Tras un suave descenso al collado que tenemos al nordeste, comienzan las dificultades al adentrarnos en la selva de Arbaila. Los últimos metros de la subida al techo de la sierra, Ihatea (1.286 m), marcada con dos grandes hitos y de panorámica similar a la de Bohokortia, son sin embargo en terreno abierto, y en otros tres cuartos de hora la coronamos.

Llegar hasta el remoto Etxekortia (1.204 m) ya fue otra historia muy diferente. Fue preciso atravesar un terreno insólito e inhóspito, pese a su belleza. Un auténtico laberinto entre el hayedo y una frondosa vegetación que encubre una maraña de lapiaz que hace penoso y extremadamente lento el avance. Huelga decir que sería una temeridad ir allí sin la ayuda del GPS y mejor no imaginarse el escenario en un día de niebla. Incluso cuando ya cerca de la base de la cima se sale a terreno más descubierto, la liberación es relativa, porque la altura de la hierba y la profusión de las piedras ocultas siguen haciendo incómoda la marcha. Desde la periferia de Arbaila existe para llegar a Etxekortia un acceso largo, tampoco cómodo, pero más transitable, partiendo de las bordas de Arla, distantes unos kilómetros de la bajonavarra Donaixti (Saint Just d'Ibarre), y pasando junto al nacedero del río Biduze, que tras 80 kilómetros vierte sus aguas al Adour.

En el regreso invertimos menos tiempo, a pesar de recorrer más kilómetros, buscando a través del "Naparren Bidea" las praderas del valle de Eltzarre, que deja al oeste la piramidal cumbre de Zaboze, otra sinuoso referente de Arbaila. Al llegar a la majada de Istaurdi hubo que recuperar altura para desde el collado contiguo a Bohokortia, descender a Ahüzki, punto de partida nueve horas antes. Una bella y exigente excursión, que con seguridad no dejará indiferente a nadie.

martes, 7 de junio de 2016

RINCONES DEL SALTO VASCONUM: KAKUETA, CÚSPIDE DE ATUZKARRATZ

Asociar mentalmente el entorno roncalés y la montaña nos lleva casi siempre a la imagen del valle de Belagua y los gigantes que lo rodean. Pero sin llegar hasta allí, Erronkari encierra otros secretos en sus sierras prepirenaicas. 
El macizo de Atuzkarratz está constituido por una serie de montañas cubiertas de frondosos bosques en su base y de encantadores pastizales en sus amplias cimas. Su punto culminante es Kakueta (1.583 m) y allí nos encaminamos el 19 de mayo pasado. Muchísimo más conocidas son las gargantas zuberotarras de Kakueta, nada lejos de allí, pero en esta ocasión nos referimos al monte Kakueta, también denominado Peñablanca.
Entrando a Izaba desde el sur, nos encontramos con el puente sobre el Ezka, poco antes de las piscinas. De ahí arranca una ruta señalizada con unos paneles por la que en pocos minutos nos situamos frente a los imponentes muros del santuario de la Virgen de Idoia, que muchos insisten en escribir Idoya y no pocos pronuncian Idolla. La densidad del arbolado hace difícil captar la belleza del lugar. Tras cruzar un par de vallas, comenzamos una trabajosa subida por un bosque mixto siguiendo unas señales muy profusas del GR-11 en tramo entre Izaba y Otsagabia. A partir del collado de Belozkarre comienza el pastizal jalonado por momentos por relieves kársticos. Cruzaremos la pista de fuerte impacto visual que desde Urzainki atraviesa la sierra para bajar a Zaraitzu. La herbosa y redondeada cima de Kakueta parece cercana pero la subida, sin otra incomodidad que la ausencia de un camino definido, se torna interminable hasta que finalmente llegamos al montón de piedras que indica que estamos en el punto más alto. Si tenemos suerte, podremos gozar de unas extraordinarias vistas en todas las direcciones.
Kakueta es igualmente alcanzable desde Urzainki, partiendo junto a la ermita de San Salvador, desde Bidankoze en orientación N a través del collado de Zotropea, desde Erronkari por una pista que arranca tras recorrer un kilómetro por la carretera de Izaba, y desde Uztarroze.

martes, 24 de mayo de 2016

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: BURGOA, LA MONTAÑA MÁS SEPTENTRIONAL DE EUSKAL HERRIA

La división administrativa convencional de Euskal Herria -Iparralde+Hegoalde- contiene una evidente simplificación, muy poco convincente desde el punto de vista geográfico. Lo que llamamos Iparralde debería ser en todo caso Ipar-Ekialde si nos atenemos a la ubicación, pero es que además no todo su territorio está tan al norte. Hasta el punto de que el monte más septentrional de Euskal Herria se encuentra en Bizkaia., porque ni en las tierras llanas precursoras de las Landas que se encuentran en el norte de Lapurdi ni en las onduladas del entorno de Bidaxune, en el extremo norte de la Baja Navarra, existen elevaciones que merezcan la denominación de montañas.
Burgoa, la cima a la que aludimos, está situada a 43º25'53", cinco minutos más al norte que Urtsua, la cumbre más septentrional del País Vasco continental, entre Makaia, Kanbo y Hazparne. Alguna alteración se da si prescindimos de los catálogos oficiales de cimas -unas 600 en toda Vasconia-, porque ligeramente más al norte que Urtsua está Abarratea, cumbre no reconocida entre las que se consideran significativas, independientemente de su altura sobre el nivel del mar. Del mismo modo que Burgoa tiene un poco más al norte una antecima, llamada Aznabarra, en la que está enclavada una antena, y más cerca del mar el tómbolo de Gaztelugatxe. Pero cualquiera que sea el criterio que utilicemos, el resultado es el mismo. Nuestra montaña más septentrional está en las estribaciones del macizo de Sollube que caen hacia el Cantábrico a través del alargado cabo de Matxitxako.
Burgoa, de 452 metros de altitud, es una modesta cumbre a la que se puede subir desde Bakio o desde Bermeo. El camino está en ambos casos bien señalizado y al final tendremos que vencer una fuerte pendiente formada por piedras sueltas. En la cúspide, como tantas veces veremos en Bizkaia, una ikurriña. Faltaba en esta ocasión la bandera del Athletic. Las mejores vistas, las que tenemos hacia el E, con Bermeo y la isla de Izaro a nuestros pies, y Larrun y Aiako Harria en lontananza.
Nosotros visitamos esta cumbre el pasado 20 de abril partiendo de Bermeo, y una vez de desplazarnos hasta aquí no podíamos desaprovechar la ocasión para, a pesar del tiempo cambiante que tuvimos a lo largo de todo el día, realizar una circular en la que enlazamos Burgoa con Garbola, Sollube y Katillotxu, disfrutando en los últimos kilómetros de un excelente mirador sobre el estuario de Urdaibai. Sollube, punto culminante de la travesía, cima repleta de antenas, goza, a pesar de su escasa altura, inferior a los 700 metros, de unas extraordinarias vistas en todas las direcciones. Nos llamaron especialmente la atención las que teníamos hacia el O, con el cabo cántabro de Ajo en la costa y hacia el interior Castro Valnera, la Cordillera Cantábrica y Picos de Europa.
Puesto que hemos comenzado proporcionando datos geográficos, no cuesta nada completarlos dejando constancia que la cima oficial más meriodional de Euskal Herria está en el Cabezo del Fraile, cerca de Buñuel. La más occidental es la Peña del Moro, junto a Lanestosa. Y la más oriental es la más alta de todas, Hiru Errege Mahaia, si bien Anie o Auñamendi, más prominente aún, enclavada en lo que administrativamente es ya territorio bearnés, es una montaña que sentimentalmente hemos compartido históricamente como nuestra. El punto considerado como el centro geográfico de la actual Euskal Herria está en la sierra de Andia, en una depresión situada a unos 600 metros de la cumbre de Lezitza. Los valles de Goñi y Ergoiena ofrecen los accesos más sencillos para visitarlo.

domingo, 15 de mayo de 2016

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: PEÑAS DE AINTZIOA, UNA VIEJA CUENTA PENDIENTE

La montaña es mucho más que la cumbre, pero casi todos los montañeros tenemos nuestra lista, más o menos extensa, de cimas que se nos han resistido. Las Peñas de Aintzioa era una de las nuestras desde que en 1.994 intentamos ascender a ellas desde el pueblo de Urdirotz, cuyo nombre, que se aplica también al circo que forma, despertará recuerdos entrañables a quienes pasaron alguna vez por el udaleku para niños euskaldunes que allí estaba emplazado hasta que se cerró hace diez años. Devorada la vieja senda de acceso por la vegetación, llegó un momento en el que tuvimos que desistir de seguir avanzando, sin otra compensación que numerosos arañazos por todo el cuerpo.
La vieja cuenta quedó redimida el pasado miércoles con una gratificante excursión mañanera en la que ascendimos tanto a Aintzioako Harriak (1.217) como a Larrogain (1.277) desde Aintzioa, la localidad más elevada del valle de Erro y probablemente la única de Navarra, además de Abaurregaina, que supera los mil metros de altitud. Nada tuvo de sorprendente que en febrero de este año muriese allí un ancianico al resbalar en el hielo. 
Partiendo de la hermosa plaza del pueblo, el recorrido está profusamente señalado con la denominación "Vuelta a Larrogain". Una vez que llegamos a la pradera que separa a las dos cimas,  junto a una sima vallada, tenemos que optar. Las Peñas de Aintzioa están más próximas, siguiendo un estrecho camino balizado con hitos, cintas y marcas de pintura. La senda conduce a la peña más airosa, la cumbre oficial provista de buzón, suspendida sobre el circo de Urdirotz y frente a Elke y Juandetxako. Unos metros más alta es, sin embargo, la otra, situada poco más al norte, pero subir a ella es harto complicado porque el acceso está por desbrozar y el bosque impide toda visión. Así que podemos tachar la cumbre de la lista de pendientes sin ninguna mala conciencia.
De regreso al collado, continuar hacia Larrogain es sencillo. Las marcas naranjas sirven para la aproximación y las blanquiverdes nos acompañarán hasta arriba. El trabajo realizado por los vecinos en auzolan es impagable porque si no fuese por el balizamiento resultaría poco menos que inimaginable abrirse paso entre tan selvática vegetación.
La sierra de Labia, que separa los valles de Erro y Artzi, tiene, junto a estas dos, otra elevación, más al sur, la Peña Uroa o Ukua, a la que se puede acceder en orientación N. desde el despoblado de Gurpegi; en orientación NO desde Nagore, junto al pantano de Itoiz; y subiendo hacia el NE, desde Zuntzarren, en el valle de Arriasgoiti. Pero la ruta más frecuentada es en orientación S desde el casi desierto pueblo de Espotz, accesible por pista asfaltada desde Uritz. Desde Espotz también es posible, en teoría, subir a Larrogain, hacia el N, lo que haría factible hacer la travesía de toda la sierra de Labia, pero esa subida tiene que resultar hoy por hoy bastante penosa.
A este respecto, acabamos de saber que El Instituto Navarro de Deporte ha concedido una subvención de 35.000 euros a la Federación de Montaña para mantener los GR y recuperar y marcar los senderos que los complementan. Una excelente noticia.
Además de esta que hemos detallado, otras muchas rutas se pueden emprender en el valle de Erro. Además de la señalización local, la web municipal ofrece una buena información.

jueves, 5 de mayo de 2016

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: IRUBELAKASKOA, LA MONTAÑA IGNORADA

Reanudamos tras una interrupción de casi seis años esta sección montañera de Gerinda Bai impactados por la ascensión que realizamos ayer jueves a una cumbre del extremo N. de Navarra: Irubelakaskoa o Alkaxuri, que de las dos formas es denominada. Una montaña apenas conocida en nuestro ámbito, hasta el punto de que una de las más completas guías navarras, la de los hermanos Feliu de 1997, para nada la menciona. 
Irubelakaskoa (965 m), una pirámide cercana a la perfección, tiene, sin embargo, una acusada personalidad, con su bellísimo perfil, que le ha hecho merecer una extendida consideración entre la comunidad mendizale como una de las más hermosas montañas de Euskal Herria. Al O. de Iparla, de la que le separan menos de tres kilómetros en línea recta por encima del recóndito valle de Urritzate, está enteramente, desde su base, en territorio alto navarro, pero es muchísimo más frecuentada por excursionistas del otro lado de la muga. De hecho, ayer, día laborable, nos encontramos en la bajada con cuatro personas, que unas caminando, otras corriendo, ascendían sus duras y ásperas rampas partiendo de la fronteriza venta Sumutsu, a la que únicamente es posible acceder en vehículo a motor desde la bajonavarra Bidarrai. También se puede llegar desde Otsondo a través del valle de Aritzakun, pero la circulación está limitada a vehículos expresamente autorizados. Una llamada al Ayuntamiento de Baztan nos había servido para confirmar la prohibición, y un habitante de la Sumutsu, probablemente el único que en la actualidad vive en este enclave estratégico hasta tiempos recientes, nos lo argumentó: "Estaría bueno que unos pocos paguemos el mantenimiento de la pista para que luego venga aquí todo el que le dé la gana". Este aislamiento explica ese desconocimiento que el gran público de la Comunidad Foral tiene de esta singular prominencia baztandarra.
La excursión, que salva en unas dos horas casi 800 metros de desnivel, satisface al más exigente. La subida es dura e incómoda, por terreno pedregoso formado por bloques de arenisca. Todo por senda, ni un trocito de pista una vez que se recorren 50 metros por el camino que de Sumutsu se dirige a Aritzakun. Ni un respiro en la ascensión hasta que en las proximidades del collado de Ezkieta se descienden unos pocos metros para introducirse en un bellísimo bosque de hayas y acometer después la atractiva arista NE. El esfuerzo queda compensado con las amplias vistas que nos ofrece la cumbre en todas las direcciones salvo hacia el E por la superior altura del macizo de Iparla.
Tanto el collado Gorosti, también accesible desde Sumutsu, como el de Itzulegi, si vamos desde Otsondo o desde Amaiur, o el de Meaka, partiendo de Erratzu, ofrecen rutas alternativas, pero la reseñada, es sin duda, la de mayor carácter alpino.

jueves, 26 de agosto de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: IRUIONDI


Goldaratz, localidad del valle de Imotz, colgada en un altozano sobre el desfiladero de las Dos Hermanas de Irurtzun, es célebre en la actualidad por la oferta gastronómica de su posada, inusual hoy en día. Pero no menor es el atractivo de servir de base para ascender por un camino cubierto de hayas a una poco frecuentada montaña del extremo suroriental de la sierra de Aralar: la rocosa Iruiondi. En sus cercanías, en la confluencia de Imotz y Larraun, está el voluminoso dolmen de Larrazpil, que da nombre a otra cima más adentrada en el bosque que Iruiondi. Más que suficiente para una hermosa excursión montañera.

sábado, 21 de agosto de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: SOBARCAL

Esta cima vascona del Pirineo aragonés está situada entre Petretxema y Atxerito, ambas de mayor enjundia, por lo que aparece un tanto eclipsada ante ellas. Pero nos brinda una vista incomparable e inédita sobre las agujas de Ansabere, en particular sobre la pequeña, el Espigolo, a la vez que Bisaurin, Midi, Balaitus, Agujas del Infierno y tantas otras referencias obligadas del Pirineo Occidental se nos ofrecen con toda nitidez. De todos sus accesos, la más utilizada por los montañeros de nuestro ámbito es la subida desde Linza, profusamente balizada con pintura blanca y roja.

jueves, 12 de agosto de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: SAN KIRIKO

El monte San Kiriko, de 1.172 metros de altitud, se encuentra en el límite entre los términos municipales de Nabaskoze-Navascués y el Romanzado-Urraul Ekialdekoa. Está coronado por una ermita a la que se sube en peregrinación desde Nabaskoze el 16 de junio. Según se cuenta, en la época de la transición el ayuntamiento decidió trasladar la romería al domingo más próximo para favorecer la asistencia, pero aquel año cayó tal pedregada que ya nadie se atrevió a mantener la modificación. De todos modos, los vecinos de Bigüezal-Bigozari suben desde siempre al domingo siguiente, y los de Aspurz-Aspurgi antes que nadie, el lunes de Pentecostés. Todas estas peregrinaciones, ancladas en un remoto y oscuro pasado, conservan plena vigencia.

jueves, 5 de agosto de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: CASTILLO DE OCIO

Inaccesible por tres de sus cuatro costados, construído sobre un elevado risco, está situado en el frente defensivo de las tierras cercanas al Ebro junto a otros importantes castillos como los de Portilla, Labastida, Berganzo o Salinillas de Buradón, que defendieron al reino de Navarra frente a los árabes y frente a los castellanos. Una vez conquistados por éstos, se emplearon contra Navarra. Después fueron abandonados cuando nuevas formas de dominación acabaron con su funcionalidad.
El castillo de Ocio está situado sobre el pueblo del mismo nombre, una aldea de unos treinta habitantes a orillas del río Inglares, perteneciente al municipio alavés de Zambrana.

jueves, 29 de julio de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: ARTZAMENDI

A pesar de los repetidores y la carretera que la mutilan, Artzamendi, el punto más elevado del territorio vasco de Lapurdi, sigue siendo una montaña de resonancias mágicas. Desde su cumbre se divisa, además de gran parte de nuestra costa, los recónditos valles de Aritzakun y Urritzate y las cumbres del Pirineo hasta el Midi. En una de sus laderas, en el collado de Mehatse, se encuentra la triple muga en la que se encuentran las dos Navarras con Lapurdi. Si no sucumbimos a la poco brillante idea de subir por la carretera, el camino por las praderas, a menudo frecuentado, puede ser, si tenemos suerte con el tiempo, una excursión de muy grato recuerdo, tanto si partimos de Bidarrai como desde Latxia.

jueves, 22 de julio de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: KOPAKO HARRIA

Modesta en altitud, Kopako Harria, o Kopakarri, es sin embargo una de las más bellas cimas del País del Bidasoa. Siendo muy frecuentada por los montañeros, habrán sido a pesar de todo más los contrabandistas que han recorrido estos caminos, en tres variantes referenciales para sortear la vigilancia de los carabineros. En término municipal de Lesaka, a sus pies se extiende el valle de Endara y la secularmente venerada ermita de San Antón, junto a la cual se construyó hace algunas décadas el embalse del mismo nombre que abastece a Irún, sepultando bajo las aguas al viejo barrio. Kopako Harria puede deparar emociones fuertes a los osados que quieran escalarla por el espolón que llega al pie de los farallones. De otra forma, por la ruta normal que parte del concurrido jatetxe Olaberri, el acceso es muy sencillo.

jueves, 15 de julio de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: MUÑALBA

En Muñalba (2.073 metros) se unen las sierras de Urbión y de Neila. El probable origen euskérico de su nombre denota su pasado vascón, muy cerca del punto de confluencia de Burgos, Soria y la Rioja. Es una cumbre rocosa y solitaria desde la que divisaremos a un lado la escarpada y difícilmente accesible ladera riojana que cae sobre las lagunas glaciares de Muñalba y Laguna que alimentan el nacimiento del río Najerilla, y al otro el mar de coníferas que se extiende desde Covaleda hasta las alejadas tierras de Salas de los Infantes.
La localidad soriana de Duruelo es la mejor base de subida, una vez alcanzado el refugio forestal y la fuente de El Berro. Si disponemos de un día entero y tiempo adecuado, se puede hacer una extraordinaria travesía desde la Laguna Negra de Urbión y recorrer todo el cordal, casi siempre por encima de los dos mil metros desde Peñas Claras por Tres Provincias, Muñalba y otras cumbres de parecida altitud hasta terminar en en el puerto del Collado, entre Neila y Quintanar de la Sierra.

jueves, 8 de julio de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: LOS ACANTILADOS DE ULIA


Difícilmente se podría creer que a pocos minutos de partir a pie desde la capital guipuzcoana podemos estar en medio de un entono y un paisaje completamente deshumanizados. El camino del litoral desde Donostia hasta Pasaia, siguiendo las marcas amarillas representadas por dos botas es un auténtico tobogán por estrechos senderos en el que podemos maravillarnos con la visión de los acantilados y de multitud de gaviotas que se sienten lejos de la civilización. El camino más apasionante parte del final de la playa de la Zurriola, sobre las rocas. No está exento de cierto peligro y el ayuntamiento, obnubilado por su faraónico proyecto de construir una pasarela aérea en el lugar, ha optado por cerrar el acceso con un candado en vez de acondicionar los tramos más comprometidos. Alternativamente podemos tomar la vía convencional desde la trasera de la casa de Okendo, subir hasta el caserío Iradi y desviarnos por el camino de la fuente de la Kutralla. A partir de aquí, si no abandonamos las marcas amarillas obviando las blancas y rojas que indican el camino de Santiago por la costa, tendremos asegurada una marcha de auténtico sabor montañero, probablemente sin cruzarnos con nadie hasta llegar al Faro de la Plata, sobre la bocana pasaitarra. El descenso vertiginoso sobre el viejo astillero de San Pedro y el paso en barca hasta San Juan son el complemento perfecto para una espléndida mañanera.

jueves, 1 de julio de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: ADOAIN

El valle de Urraul Alto/Urraulgoiti será probablemente el más deshumanizado de Navarra. Y dentro de él, Adoain es el más apartado, escondido entre los montes de Aldaxur, Olotoki y Orlagatu. A principios del siglo XX tenía dos molinos, caja rural y 27 edificios habitados. Hoy tiene bastantes casas en ruinas y algunas pocas restauradas. En una de ellas, en la que Euskaltzaindia colocó una placa con motivo del centenario de su muerte, nació el capuchino Padre Esteban de Adoain (1808-1880), valedor de la fe cristiana en diversos países de Sudamérica y notable predicador, también en euskera. De hecho, se han encontrado en los archivos parroquiales datos irrefutables de que Urraulgoiti era totalmente euskaldun en el siglo XVIII. Los últimos vascoparlantes del valle, de Elcóaz, murieron, ya muy ancianos, en torno a 1950.

jueves, 24 de junio de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: ALKURRUNTZ

El acceso a esta montaña de bello perfil es sencillo dada su proximidad al puerto de Otsondo. Desde allí basta con alcanzar sucesivamente los collados de Lizarmeaka y Antzola para situarnos en la base de iniciación de la subida, sin más problemas que la fuerte pero breve pendiente en un desnivel de 350 metros y la necesaria trepada de los metros finales una vez encontrado el paso más recomendable entre las rocas que rodean a la cima. Las vistas en días despejados son suficiente recompensa por el esfuerzo. Al este todo el Pirineo vasco. Al norte queda el litoral de Laburdi y Xareta, el valle que agrupa a Sara, Ainhoa, Urdazubi y Zugarramurdi. Una realidad geográfica y cultural, a pesar de estar dividida en dos estados, de la que difícilmente encontraremos mención en las guías turísticas oficiales.

jueves, 17 de junio de 2010

RINCONES DEL SALTUS VASCONUM: ILLUNTZAR

Illuntzar es uno de los montes más elevados de la costa vizcaína. Su altitud es, con todo, modesta, pero requiere su esfuerzo partiendo de los escasos metros sobre el nivel del valle del río Lea, donde se asienta Aulesti, que vemos en la foto. Desde Nabarniz, acceso más habitual, próximo a la ría de Gernika, el desnivel se reduce a la mitad. En cualquier caso la panorámica recompensa la subida. El cercano Urdaibai y la costa desde Sollube hasta Larrun, al sudeste Aizkorri y Aralar y al suroeste toda una sucesión de cumbres hasta Castro Valnera y el Alto Campoo.