viernes, 11 de noviembre de 2011

EL RETORNO DE LOS GENOCIDAS


Acosada por la injusticia social inveterada, por una corrupción imparable y por una ola de violencia delictiva en la que confluyen factores internos y externos, como el combate al narcotráfico impuesto por el gobierno de Washington en México, Centroamérica y Colombia, la ciudadanía guatemalteca entregó ayer el mando del país al general Otto Pérez Molina, del Partido Patriota (PP), en una segunda vuelta electoral caracterizada por la desesperanza y la ausencia de propuestas alternativas al modelo de subdesarrollo que impera en el vecino país desde hace décadas.
Con un programa de mano dura contra la delincuencia, que repite en buena medida las fórmulas contrainsurgentes aplicadas por las dictaduras militares en décadas pasadas, Pérez Molina obtuvo un amplio margen sobre su competidor, el empresario Manuel Baldizón, un populista de derecha caracterizado por sus propuestas confusas y contradictorias y sus antecedentes como forjador de una fortuna empresarial oscura y cuestionable. Ninguno de los dos presentó, en el curso de sus respectivas campañas, ideas coherentes para resolver la marginación, el desempleo, la impunidad fiscal de los más ricos, la opacidad administrativa y otros problemas que configuran la problemática tradicional de la nación centroamericana. (klik egin-ver más)
Argenpress

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