martes, 23 de febrero de 2016

MEMORIAS DE UN NIÑO TRISTE

Pedro Iturralde, 86 años cumplidos, acaba de protagonizar una extenuante semana de conciertos en el madrileño Café Central. “Todas las noches volvía a casa al límite del agotamiento”, recuerda Paquita, esposa del artista y fiel asistente. “Pero al día siguiente y ahí estaba, al pie del cañón". El próximo jueves, el ilustre saxofonista nacido en la localidad navarra de Falces, recibirá la medalla de oro de la Sociedad General de Autores de España (SGAE), punto de partida de un extenso homenaje. “Hace poco vino a verme una señora que me había visto en el colegio mayor San Juan Evangelista de joven y aún lo recordaba. Son las cosas que te animan a seguir en la brecha”, dice el músico.  (klik egin-ver más)
El País

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