martes, 4 de diciembre de 2012

¿HACIA DÓNDE?

Estamos al borde de no se sabe qué. El vacío abajo. Sin cielo arriba. Pisando desprecio. Sobre el filo del escarnio que se clava en los talones del alma. Nuestros jóvenes se van al extranjero, no por el abandono en que viven, sino por espíritu aventurero. La gente se suicida porque quieren vivir en palacios y no se conforman con dos habitaciones, baño y cocina y una hipoteca que perdura hasta que el desahucio los separe. Seis millones de parados prefieren el televisor de plasma al pan de cada día. El infartado se muere porque no podía pagarse la ambulancia que le trasladara el corazón a un hospital. Los despedidos de larga duración se han acostumbrado a vivir sin trabajar y en consecuencia no deben ser contratados, dice el secretario infame de la OCDE. Pues que se jodan. (klik egin-ver más)
Rafael Fernando Navarro, en marpalabra.blogspot.com

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