sábado, 26 de marzo de 2016

SIN PUDOR

Se quejaba el miércoles Sergio Sayas (UPN) de que “nos van a freír a impuestos”. Hombre, en primer lugar es complejo dar especial pábulo a la queja impositiva de un parlamentario que en su propio grupo parlamentario tiene a un compañero -Sánchez de Muniáin- que lejos de aligerar la necesidad pública de generar ingresos cobra del erario público 50.000 euros como parlamentario y unos cuantos miles de euros más al año de cesantías a las que no ha renunciado. Cuando en tu propia casa tienes a uno que es capaz de cargarnos a los navarros con más gastos teniendo un sueldo de partida -50.000 euros- maravilloso, pocas lecciones o quejas acerca de “freírnos a impuestos”. Y luego el propio verbo freír, que es mentira, ya que volvemos a lo que hacía UPN en 2014, en un esfuerzo por, entre otras cosas, reducir la deuda pública -y sus intereses- que elevó UPN o revertir servicios públicos que privatizó UPN. Para el navarro medio, aquel que cobra el sueldo medio, que ronda los 23.500 euros, el freír va a suponer 8 euros al mes, 100 al año: el 0,4%. A quienes cobren menos, no se les va a subir. Por tanto, una mentira. ¿Cómo quiere usted que le paguemos a su compa Muniáin sueldo y cesantías y a usted el sueldo: robando a los pobres aún más? Bien, sigamos. Se quejaba a todo esto de que revertir la comida hecha en cocinas públicas nos va a “costar 750.000 euros”. Lo de siempre: ven un coste y no un ingreso el hecho de que la comida que se ofrece a los pacientes deje de ser plástico malo y pase a ser comida digna y decente. Para ellos es un gasto. Para ellos los servicios públicos de calidad digna son un gasto y no una obligación, mientras que sus sueldos y sus cesantías se pagan mes a mes jamás y sin falta desde hace lustros -21 años lleva Muniáin cobrando dinero público, 9 años ya de parlamentario lleva Sayas- pero “nos fríen a impuestos”. No tenéis vergüenza, joder.
Jorge Nagore, en Diario de Noticias

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