domingo, 7 de agosto de 2016

¿PERTENECÍA A BEN BARKA UNO DE LOS DOS CADÁVERES ENCONTRADOS EN ITUREN HACE 50 AÑOS?

Un pequeño camposanto con telón de fondo montañoso. Un solo panteón, de magníficas construcción y hechuras, presidido por un enorme ángel.
Cuando iba a ser enterrada en el mausoleo familiar Luisa Urroz, viuda de Iturbe, saltó la sorpresa. Tras la pesada losa, en el pasillo interior, entre las dos filas de nichos, había un par de cadáveres desnudos. Estaban atados con una cuerda y envueltos en una tela, dentro de una caja hecha con tablones de madera.
El escenario, Ituren. Un diminuto municipio de la comarca del Bidasoa, en la falda navarra de los Pirineos. Finales de septiembre de 1966.
¿A quién pertenecían aquellos restos okupas?, era la pregunta que se hacían todos. La cripta llevaba cerrada seis años. Y en los dos últimos no se había registrado ningún óbito o desaparición en toda la zona.
La escabrosa noticia se expandió por la localidad como un reguero de pólvora. El corresponsal de Diario de Navarra nos llamó a la redacción para informarnos del extraño hallazgo. Cuando llegamos pudimos ver los cadáveres depositados en el suelo de una de las calles del sacramental, compuesto por un par de docenas de tumbas excavadas en el suelo. El césped y los árboles se mezclaban con las lápidas. (klik egin-ver más)

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