sábado, 31 de marzo de 2018

ACCIÓN Y REACCIÓN

Llaman la atención los editoriales de esta semana de los diarios "The Times" y "The New York Times", donde en el primero se afirma que "Madrid necesita comenzar a hablar con sus oponentes y dejar de buscarlos en la cárcel" y en el segundo se sugiere a Alemania contribuir con un gesto conciliador con Cataluña para "calmar una confrontación que ha ido demasiado lejos". También hay que destacar el requerimiento efectuado a España por el Comité de Derechos Humanos de la ONU para "tomar todas las medidas necesarias para garantizar que Jordi Sánchez pueda ejercer sus derechos políticos".  (klik egin-ver más)
Xabier Gurrutxaga, en El Diario Vasco

2 comentarios:

  1. El sino de los tiempos: depender.... Hoy dependemos de la justicia alemana. Una justicia que puede frustrar y destruir una causa justa. Y es que el problema es ese: no importa si la causa es justa, importa la sentencia que le da tal marchante... Y esto es ya una injusticia: que lo justo deba ser certificado como tal, cómo si no lo supiéramos..

    No me importa si los catalanes lo han hecho bien o mal, con mucha improvisación o poca, lo que me importa es que su causa es justa. Y lo es porque lucha contra una ideología totalitaria que impone, sobretodo y ante todo, por medios violentos y coercitivos, que las cosas son como están y no pueden ser cambiadas, es decir, las antípodas de una democracia. Se está luchando contra la matriz del nazional catolicismo, del fascismo, que impone la unidad española tal y como Franco la dictó. Y tal y como Franco la dictó la defienden los nacionalistas, separatistas e independentistas que se hacen llamar "constitucionalistas". Y esto y nada más es lo que hace a la causa catalana, justa, intachablemente justa. Por qué. Porque la constitución del 78 la redactaron los que eran el terrorismo nazional católico junto con quienes siendo antifranquistas, tenían la misma idea de unidad que los fascistas. Todos ellos, unos y otros, obviaron algo que en democracia no se puede obviar: todas las ideas democráticas deben y tienen que poder defenderse y ejercerse… El independentismo existía ya. Existía antes que el mismísimo franquismo. Redactar una constitución contra los ideales políticos de quienes luego debían acatar tal carta magna nada tiene que ver con la democracia sino todo lo contrario. La unidad de España debe descender del totalitarismo, la intransigencia y el fascismo a la arena democrática y quienes la defiendan lo tienen que hacer atendiendo a los principios democráticos y a ningunos otros.

    Y debemos tener muy presente que nada hay más nacionalista que ese “constitucionalismo” rojigualdo que lo representan desde la derecha a la izquierda los partidos llamados “estatales”. Un nacionalismo supremacista que no reconoce lo que existe, a vascos y catalanes; que se permite hacer tal cosa como si no estuviera haciendo nada; con ese desdén y arrogancia de quienes creen que su españolismo nacionalista tiene que estar por enciman y ser intocable e inamovible. Nada hay más separatista que ese “constitucionalismo” rojigualdo que impone y permite que los vascos bajo su administración estén separados y que procura que tampoco se unan de forma alguna con los vascos que están bajo administración francesa, por ejemplo. Y nada hay más independentista que esos “constitucionalistas” que todos los días y a todas horas huyen de la democracia y se refugian en su “arcadia” rojigualda.

    Porque si fueran reflexivos tendrían que admitir que desprestigiar los ideales políticos que hay tras las palabras “nacionalista” “separatista” e “independentista” , como lo hacen esos que son los más nacionalistas, separatista e independentistas de todos, los “constitucionalistas” , es una mala estrategia: gracias al nacionalismo, el separatismo y el independentismo, por ejemplo, hoy España no es Francia…

    ResponderEliminar