Dos mil mujeres republicanas estuvieron encerradas en la prisión de Saturraran, en Mutriku, entre 1937 y 1944. Procedían de todos los puntos del Estado, si bien un buen porcentaje eran asturianas. Según los expedientes encontrados, fueron 177 los fallecimientos contabilizados entre reclusas y niños. Las prisioneras que sobrevivieron al encierro padecieron toda suerte de penurias. Fueron también muchas las mujeres que vieron morir a sus hijos en presidio, mientras que a otras se los robaron y jamás los recuperaron. Testimonios de prisioneras destinadas en la enfermería, aseguraron que al penal llegaron jóvenes con signos de tortura e incluso embarazadas tras ser violadas en las jefaturas de Policía y otros centros de detención. Muchos de los niños nacidos en Saturraran, junto a otros que acompañaron a sus madres, fueron a parar al Auxilio Social desconociéndose su destino.
Noticias de Gipuzkoa ofrece hoy el desgarrador testimonio de la catalana Carme Riera, de 94 años, presa en Saturraran. (klik egin-ver más)










La elite de poder en Navarra está formada por 90 personas, mayoritariamente hombres, que "comparten redes sociales y familiares" y que tiene diferentes tipos de vínculos con UPN, según la tesis doctoral que el sociólogo Ricardo Feliú Martínez ha presentado en la UPNA. El estudio, dirigida por Pedro Ayerdi, analiza desde una perspectiva sociológica el poder como una de las principales variables de desigualdad y estratificación en las sociedades actuales. Los nudos más influyentes están en el Gobierno de Navarra, las fundaciones públicas, el CES y la CAN.






