viernes, 24 de abril de 2009

CUALQUIERA PODEMOS SER OLARITZ ARAKAMA


Hace tiempo que esperamos lo peor de las estrategias maniqueistas generadas por el llamado Pacto Por las Libertades que suscribieron el PSOE y el PP. Tolerancia total para el antiterrorismo de Estado y tolerancia cero para todo el ámbito de lo que éllos llaman entorno de ETA, en el que da pánico pensar con qué facilidad se puede ver uno implicado. Las increíbles condenas a los procesados del 18/98 fueron la mejor muestra.

Pero cuando realmente le invade a uno el desánimo es al ver que medios presuntamente progresistas que debieran estar total o parcialmente liberados de esas perversiones de la democracia, se dejan arrastrar, consciente o inconscientemente, por esa ola demagógica, que atribuye militancia terrorista a cualquiera cuya detención haya sido anunciada por Rubalcaba. Véase este titular de Público: http://www.publico.es/espana/220252/queda/libertad/etarra/detenida/operacion/sabado.

No nos aclaran si tras ponerle en libertad el juez le recomendó que se portase bien, que como le vuelvan a verle involucrada en acciones de ETA le va a costar un poco más de tiempo salir.

Precisamente hoy he escuchado contar a Mariano Ferrer, a tenor de una reciente revisión de una sentencia impuesta a un ciudadano peruano que tras ocho días de estar secuestrado mató a su sicario
http://www.soitu.es/soitu/2009/04/09/info/1239273488_743755.html?id=51c77a6e40534f0a305cc8a98bb60ca4&tm=1240526355, que uno de los magistrados del Tribunal Supremo comentó al abogado defensor a la salida de la vista que evidentemente si los secuestradores hubiesen sido de ETA el acusado hubiese quedado libre de inmediato.

Ahora la víctima es esta chica gasteiztarra. Pero ojo, porque desde que el llamado espíritu de Ermua desató el A por ellos, no hacen falta fundamentos ni bases probatorias para acusar a nadie de terrorista. No hay presunción de inocencia. Ellos somos todos los que, condescendientes o no con la violencia, y en Gerindabai está claro que no lo somos, no compartimos esa estrategia de Estado.
Praxku

No hay comentarios:

Publicar un comentario