Nadie se escandaliza a estas alturas por un caso más de fuga desde IU, como antes desde el PCE, hacia las poltronas más confortables y mucho más seguras del PSOE. Eguiguren, Mohedano, Alonso Zaldívar, Pilar Brabo, Sole Tura, Curiel, Cristina Almeida, López Garrido, Rejón....la lista es interminable. La mina se ha ido agotando, claro está, pero todavía da lo suficiente como para asestar de cuando en cuando un golpecito para recordar que no quieren a nadie a su izquierda. Con muy buenas palabras, guante de seda y mano de hierro. O lo contrario de lo que se predica, que en eso es maestro Zapatero.
Lo cierto es que lo de Rosa Aguilar ha causado menor extrañeza que cualquier caso anterior. No hay más que recordar cómo Córdoba se constituyó, merced al apoyo de su alcaldesa, en punto significativo del itinerario del autobús que hace unos años montó Basta Ya para denunciar por todo el Estado el Plan Ibarretxe y de paso manifestarse contra la candidatura a los Goya del documental de Julio Medem. O cómo ha manifestado públicamente sus simpatías por Rosa Díez. O su decisión de asistir a la boda real.
Pero su viraje político resulta bochornoso porque entra en un gobierno autonómico contra el que había votado su partido. Pero todavía resulta más sonrojante el hecho de haber aceptado hace tan sòlo cuatro meses el cargo de coordinadora de Política Institucional en la Ejecutiva de Izquierda Unida. Es una auténtica deshonra para la política comprobar en cuántos de los casos de transfuguismo y virajes políticos, la ideología está justamente al lado del bolsillo.
Praxku







Cuando despunta la primavera, los romeros de la Zona Media suben a Ujué, igual que los valles pirenaicos van a Roncesvalles y los de Tierra Estella a Codés o al Puy. Al santuario de la Virgen morena suelen acudir más de diez mil personas a lo largo de abril y mayo, sólo en las romerías oficiales ; otros muchos lo hacen por libre. Este domingo será la romería de Tafalla, Beire, Pitillas, Murillo el Fruto y Santacara, la más numerosa y la preferida por los medios de comunicación, aunque no la única.




Feijóo ha montado el circo y enseguida le han crecido los enanos. El viernes, a solo unas horas de convertirse oficialmente en el presidente de “todos” los gallegos, con el apoyo de Dios –aunque en este Estado aconfesional, cada día más descreído y con mayor número de ateos, musulmanes y judíos ‘infiltrados’, Dios debe de andar atrincherado en la Cope de Losantos–, se reafirmó en el “inquebrantable compromiso galleguista” del PP. Y destacó el valor de la lengua y cultura gallega, “que se seguirá desarrollando en libertad”, añadió.









El Rey Juan Carlos y su comitiva fueron recibidos anteayer en Langreo (Asturias), donde visitaban un centro de formación de la empresa hullera HUNOSA, con multitud de banderas republicanas, gritos contra la Monarquía y proclamas a la República. Desde el interior y durante parte de la visita también se pudo escuchar el himno de Riego que sonaba en la calle a través de algunos altavoces.A la salida de las instalaciones, esperaban además al Borbón los trabajadores de Diasa y Enferbús que mantienen conflictos laborales.










El Gobierno alemán anunció ayer la prohibición de cultivar el maíz Mon 810, modificado genéticamente por la multinacional Monsanto, por sus efectos adversos sobre el medio ambiente. El 75% de lo que se utiliza este producto en la UE tiene su origen en la Península. El Gobierno español mantiene su su apoyo a los transgénicos y pide que la Comisión Europea ponga orden ante la ola de prohibiciones (Francia, Grecia, Austria, Hungría, Luxemburgo y ahora Alemania).








Las monarquías en España siempre se han impuesto a sangre y fuego, y la de Juan Carlos I no iba a ser menos, ya que tiene sus orígenes en el mismo golpe de estado del 18 de julio de 1936. Su legitimidad -si la tiene- reside ahí, precisamente.
